jueves, 23 de septiembre de 2010

Los peligros del Sol.

Me gustaría introduciros un concepto nuevo: pulso electromagnético.

El concepto pulso electromagnético (PEM) corresponde a la liberación de una serie de oleadas de ondas electromagnéticas, con la suficiente fuerza para interrumpir comunicaciones radioeléctricas y dañar equipos de generación de energía, centros de proceso de datos... borrado de cintas magnéticas, discos duros, diskettes... dispositivos NAND-Flash, como pendrives, MP3, tarjetas de cámaras fotográficas...

No es una liberación progresiva, sino que corresponde a una liberación brutal e instantánea.

Las causas de este fenómeno deben buscarse en sucesos de alta energía, como pueden ser explosiones nucleares, fluctuaciones rápidas del campo magnético o tormentas solares.

En el caso de una explosión de una cabeza nuclear a ras de suelo, el pulso electromagnético tendrá una determinada dimensión, que aumenta de forma exponencial conforme aumenta la altura de la explosión: si tuviéramos que medirlo en radio de acción, una cabeza nuclear a ras de suelo generaría un pulso electromagnético que afectaría a equipamiento eléctrico y electrónico en un radio de unos 500Km... la misma cabeza nuclear, detonada a 300Km de altura, afectaría a los equipos que estuvieran situados en un radio de 8000Km.

A priori, sólo los equipos e instalaciones ejecutadas con especificaciones y componentes militares sobrevivirían a un suceso de esta magnitud, esto es, blindando las líneas de comunicación, los ordenadores, los CPD....

Esto quiere decir que gran parte del "andamiaje" en el que sustentamos nuestra actividad diaria quedaría fuera de servicio, temporal o totalmente... lo que tuviéramos en nuestros smartphones quedaría perdido, así como el contenido de los pendrive, las cintas de video, los discos duros, los diskettes... tan sólo sobreviviría lo registrado en papel o el soporte óptico.

Curiosamente, parece que los equipos electrónicos que tienen mayor expectativas de supervivencia son los basados en válvulas, que no los basados en electrónica de estado sólido.

El almacenamiento cloud también quedaría severamente afectado, pues todo dependería del blindaje o no de las granjas de servidores.

Supongo que pensaréis que a qué viene este post apocalíptico, cuando hay la relativa certeza de que no va a haber una confrontación nuclear con nadie.

Hoy varios medios online españoles se hacen eco de una noticia que en su origen tiene al Daily Mail, que a su vez citan al ministro de defensa británico y a la NASA.

Según los cálculos de la NASA, durante el ciclo solar 24, que corresponde al año 2013, habrá una serie inusualmente potente de tormentas solares, y su punto álgido corresponderá al mes de mayo de 2013.
Estas tormentas solares producirán pulsos electromagnéticos masivos que afectarán a todo el planeta, provocando la avería de los satélites de comunicaciones, averías generalizadas en centrales de energía eléctrica y en líneas de distribución, pérdida irreparable de datos, averías en muchos casos en la infraestructura de datos, en CPDs... durante el curso de uno de estos pulsos, no funciona ningún aparato eléctrico, ni tan siquiera operado por baterías.

El referente más cercano en cuanto a intensidad fue durante el año 1859, conocido como "Carrington Event" y en el que se reportan incendios espontáneos de estaciones de telegrafía, y auroras boreales tan potentes que permitían leer el periódico con su resplandor.

En el año 1928 también hubo problemas debidos a una serie inusualmente potente de tormentas solares.

Pero 1859 y 1928 quedan lejos, y no había una gran dependencia de la tecnología.

La situación actual es otra...

La experiencia, en cuanto a pruebas nucleares se refiere, habla de dos pruebas, una realizada en los años 60 por parte de los USA en medio del Pacífico (cabeza nuclear de 1,44 megatones), y cuyo PEM a 800Km de distancia hizo daños, pero no de gran magnitud, y otro realizado por los rusos encima de una ciudad del Kazajstan (cabeza nuclear de 300 kilotones), en la cual el PEM dejó destrozos considerables y llego a incendiar una central eléctrica.

En ambos casos la detonación se hizo a gran altura, entre 300 y 400Km de altitud.

Lo que ahora nos preocupa son PEMs sucesivos durante un periodo de tiempo por concretar, cada uno de ellos con una potencia miles de millones de veces superior a la de los experimentos americano y ruso.

Pensemos en contexto de sanidad:
  • Nuestros centros tienen una gran dependencia de las TIC. ¿Están preparadas las infraestructuras tecnológicas de los centros para resistir un reto semejante? Os recuerdo que ahora tendemos a todo "paperless"... historia clínica, pruebas de laboratorio, PACS...
  • Sistemas de telemedicina: todos fuera de servicio durante la duración del evento... y probablemente quedarán seriamente dañados pues muchos sensores están construidos para captar corrientes eléctricas muy débiles... y aquí hablamos de sucesos de alta energía, donde instantáneamente puede haber entre 5.000 y 25.000 V/m.
  • Sistemas de soporte vital y UCI: fuera de servicio.
  • Sistemas de comunicaciones: durante estos eventos, no funcionará electricidad, teléfono fijo o móvil, comunicaciones por radio... nada.
  • Sistemas de transporte: nuestros supersofisticados coches, que disponen de mil y un sistemas TIC para funcionar, no arrancarán. Tan sólo funcionarán los coches y camiones militares que tengan protección PEM y cuyo motor para moverse no necesite de energía eléctrica.
  • Transporte aéreo: el transporte civil deberá eliminarse durante la duración del suceso, y sobre todo, retirar del cielo aquellos aviones cuyo sistema de mando sea "fly by wire", permitiendo sólo a aviones y helicopteros militares el vuelo, siempre que sus sistemas de navegación estén blindados contra PEM.
  • Sistemas de satélite: previsiblemente se llevarán la peor parte, sólo queda por saber cuántos quedarán fuera de servicio... esto afectará sobre todo a las comunicaciones.
Resumiendo: las previsiones de la NASA son pérdidas de 1 a 2 trillones de dolares, (el huracán Katrina provocó daños estimados entre 80 y 125 billones de dólares), y de 4 a 10 años para recuperarnos de los daños causados por estos eventos... y esto afectará a todo el planeta.

Quedan por ver varias cosas:
  • ¿Hasta qué punto son fiables estas previsiones? Sabemos de los efectos del PEM por los ensayos nucleares que ha habido, y sabemos lo que ha sucedido en el pasado reciente.
  • ¿Hasta qué punto estamos preparados?
  • ¿Cuál es el tiempo de preaviso ante un suceso de este tipo?
  • ¿Cuál es el tiempo de duración típico de un PEM y sus efectos?
  • ¿En España, en algún nivel, existe un plan de contingencia para esta amenaza?
Muchas preguntas por responder... ¿alguien tiene las respuestas?

1 comentario:

  1. No, no estamos preparados para eso, ni este país ni ningún otro .... esto me recuerda a la Gripe A, si hubiese sido como decian ahora estaríamos muertos, hay que tenerlo claro ....
    Es que nos creemos muy importantes, pero como este hermoso Planeta estornude, vamos a tomar vientos .... ni te cuento si el que estornuda es el Sol ....

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