lunes, 23 de junio de 2014

¿Sueñan las mamás con liendreras eléctricas?

Durante el transcurso de una visita a un amigo me encontré que su mujer, madre de dos niños, pasaba por la cabeza de éstos algo que de lejos podría parecer un peine, mucho más grueso de lo habitual, de púas metálicas, y que emitía un curioso zumbido.

Le pregunté qué era. Me contestó que era una liendrera eléctrica. Enarqué las cejas y le volví a preguntar, esta vez sobre su efectividad. La respuesta fue un "a mí me funciona, nunca han tenido piojos".

Me quedé con la vaga sensación de que, tal vez, debiera probar una de estas liendreras. Y es que, como muchos padres y madres con hijos en edad escolar, yo también he tenido que luchar -duramente- con estos molestos inquilinos de las cabezas de mis hijas. 

Creo que este post de Molinos resume adecuadamente la sensación que los padres experimentamos cuando pensamos que a nuestros hijos les ha tocado "el bicho".

Y si les toca, ¿qué hacer?

Como bien decía Amalia Arce, el arma definitiva contra los piojos es la solidaridad, es decir, que cada padre se haga responsable del correcto desparasitado de la cabeza de los hijos. No basta con ponerle un líquido, la colonia / champú de la farmacia o del Mercadona; hay que pringar, hay que pasar la liendrera cada día y tener paciencia. Para los padres que no la tienen, recordar que cada vez hay más peluquerías que ofrecen dentro de su oferta de servicios el desparasitado.

En mi caso, mi hija mayor de manera rutinaria se pasa la liendrera cada día, y con la pequeña tengo que ir con más cuidado y hacerlo yo por ella. Ha habido épocas horrorosas, pero afortunadamente llevamos unos tres meses sin ningún tipo de problema.

Volviendo al tema con el que había iniciado el post, siempre soy del parecer que antes de comprar hay que buscar información.

Debo decir que en condiciones normales nunca habría escrito sobre este tema, pues hay voces más autorizadas que yo. Pero claro, si se trata de un gadget...

Así que busqué información, y lo que encontré fue sorprendente. 

En ningún caso hay evidencia sólida de que sea un remedio eficaz para desparasitar, pues la aplicación se debe hacer con el pelo seco y peinado; la mayoría de las fuentes consultadas coinciden en señalar que el piojo tiene mucha más movilidad que con el pelo mojado y por tanto es más difícil de atrapar. Por otro lado, los mismos fabricantes recomiendan no acercar la liendrera a ojos, orejas y boca, pues el contacto de las púas con esas zonas puede provocar una descarga eléctrica que puede dejar una sensación dolorosa al niño, pero que en ningún caso se puede catalogar como peligrosa ya que estamos hablando de dispositivos alimentados por baterías.

A continuación os dejo la bibliografía que he encontrado sobre el tema. 

Juzgad vosotros mismos.

Fuentes de información.

Para los que buscan información sobre piojos, la etiqueta "piojos" del blog de Amalia Arce o el fabuloso post que escribió Rosa Taberner sobre el tema son referencias absolutas; la misma Amaliaen su libro, páginas 139-140, también habla sobre ello.

En cuanto a las liendreras eléctricas, éstas son mis fuentes:

martes, 10 de junio de 2014

Infografía sobre mHealth en África.

En alguna ocasión ya había hablado sobre mHealth y telemedicina en países en desarrollo. En áreas donde la ratio es de 15 médicos por cada 100.000 habitantes de media, hacer que la asistencia sanitaria llegue a esta población es un reto colosal. 

Así, recursos como los community health workers, apoyados por teléfonos móviles, y combinados en ocasiones por apps específicas se revelan como auxiliares muy valiosos en el cuidado de la población.

Hoy, a través de Jordi Serrano -conocido por ser el impulsor de iniciativas como UniversalDoctor, UniversalWomen Speaker o ZeroMothersDie- me ha llegado esta infografía de Orange Healthcare que creo es suficientemente ilustrativa de la situación de la mHealth en África.

No hace falta que diga nada más. 


viernes, 6 de junio de 2014

Pasando contactos de un iPhone a Google.

Hace unos días me pidieron que pasase los contactos de un iPhone a Google. La razón de dicho paso estriba en que el usuario en cuestión quería tener una copia de los contactos sincronizados en tiempo real, y poder acceder a ellos desde cualquier equipo, aunque no fuera Apple.

Mantener los contactos sincronizados con Google nos permite además disponer de ellos en dispositivos Android, sin más requisito que poner la cuenta GMail; También permite poder añadir los contactos desde GMail, y aprovechar las funcionalidades de importación / exportación que nos brinda Google.

Para hacerlo:
  1. Disponer de un Mac con iTunes instalado (lo tienen todos) 
  2. Conectar el iPhone.
  3. iTunes empezará a sincronizar el contenido del iPhone en el Mac
  4. Pinchar encima del botón "iPhone" de la parte superior derecha de iTunes.
  5.  Pinchar encima de la opción "Información".
  6. Seleccionar "Sincronizar contactos".
  7. Una vez sincronizados, abrir la aplicación "Contactos" del Mac.
  8. Marcar todos los contactos (pincha en el primero con la tecla Shift pulsada, y sin soltarla, desplázate al final y pincha en el último.
  9. Archivo, Exportar, Exportar vCard
  10. Nos ofrece un nombre de archivo y el lugar donde lo guardará
  11. Pincha en "Guardar".
  12. Abre una sesión de Gmail en tu navegador con las credenciales de la cuenta que vaya a tener los contactos.
  13. Encima del botón "Redactar" aparece el el texto "Gmail" con un triangulito pequeño al lado. Pincha en el triangulito.
  14. Elige "Contactos" en la lista.
  15. Pueden aparecer o no contactos. En la parte superior hay un botón "Más". Pincha encima.
  16. Aparece una lista. Elige "Importar"
  17. Aparece una ventana modal. Selecciona el archivo que has grabado anteriormente desde la aplicación "Contactos" del Mac
  18. Pincha en "Importar"
  19. Tras unos instantes, deberían aparecer todos los contactos en la cuenta de Google.
Nota para los usuarios de PC: en el Punto 7, os aparecerá una opción "Exportar a", en la que se puede elegir como destino Outlook o Gmail. Se elige Gmail. Pedirá unas credenciales y en principio los contactos deberán quedar incorporados. Para comprobarlo, id a Gmail desde el navegador y acceded a los contactos como digo en el punto 13. Deberían aparecer todos.

Ahora queda configurar el iPhone para que los contactos los tome de Gmail, y que los nuevos que se entren en el dispositivo vayan a parar allí.

  1. Ajustes 
  2. Correo, contactos, calendario 
  3. Añadir cuenta 
  4. Otras 
  5. Añadir cuenta CardDAV 
  6. En servidor introduce google.com 
  7. En usuario introduce tu cuenta de correo GMail. 
  8. En Contraseña introduce tu password. 
  9. Introduce una descripción. Si no introduces nada, por defecto aparecerá Google. 
  10. En ajustes avanzados no deberías entrar. No obstante, los valores que deberían haber en este punto son Usar SSL y puerto 443. 
  11. Pulsar en Ok.
  12. Nos da la opción de sincronizar y de sincronizar y eliminar los contactos existentes en el iPhone. Recomiendo la opción de eliminar, para evitar duplicados. No obstante, antes hay que asegurarse de que realmente todos están en Gmail.
  13. Tras unos segundos de espera ya tendremos sincronizados también los contactos.
  14. Volver a Ajustes
  15. Correo, contactos, calendario
  16. Ir bajando hasta encontrar el área de configuración de contactos
  17. Pinchar en cuento por omisión
  18. Elegir la opción que tenga la descripción que hemos introducido en el punto 9.
  19. Ahora ya está completada la configuración.
Si introducimos en el iPhone un nuevo contacto debe aparecer inmediatamente en Google. Desde el Mac o PC vía Google hacia el iPhone, puede tardar un rato, debido a que las actualizaciones de productos Google en equipos Apple iOS no son Push.

Fuera de este pequeño inconveniente, dispondréis de una copia de seguridad de los contactos fácilmente trasladable entre plataformas, no importa cual sean las mismas.

Enjoy it!

jueves, 5 de junio de 2014

Conversaciones con Maléfica.

"Maléfica" (C) Disney
El domingo pasado mis hijas y yo acudimos a una sala de cine para ver "Maléfica". He leído críticas de todas clases, pero a nosotros nos gustó mucho, fuera de la escena de acción final, en la que mi hija pequeña (9) lo pasó un poco mal.

Pero la razón del post no viene por la película en sí -recomendable- sino porque es costumbre que lleguemos a todas partes con bastante anticipación, así que -para no variar- llegamos con 30 minutos de antelación. Pudimos disfrutar de unos buenos de 15 minutos en una sala en penumbra totalmente solos y aproveché para hablar con mis hijas, sobre todo con la mayor.

Para poneros en antecedentes, las dos disponen de tablets Android, protegidas por Norton Internet Security, usan bastante la tablet para jugar, pero también desde hace poco también usan Hangouts para chatear entre ellas, conmigo y con sus amigas.

De hecho, la alarma saltó porque a la mayor, el sábado por la noche, mientras chateaba con una amiga, ésta la invitó a un grupo Hangouts de niños y niñas y quisieron hacer una videoconferencia grupal. Mi hija habló conmigo -dado que iba en pijama- y en principio entendí que sólo había tres niñas implicadas en la conferencia. Hubo un problema en el sistema que le impidió hacer la conferencia y como ya era tarde la mandé a dormir. Por la mañana me explicó que también había niños en el grupo y que en aquel momento había dos que estaban activos. Las tres niñas iban en pijama.

Dado que tengo sus credenciales de acceso, revisé el chat y no vi nada en la conversación que no fuera una charla inocua de niños y niñas de la misma edad.

Puede que no hubiera pasado nada. Tal vez soy un poco paranoico, me diréis. Pero me sorprendió que mi hija, cuyo portátil tiene una pegatina en la webcam -puesta por ella- porque los Mossos acudieron a su centro para hacer una charla sobre seguridad en Internet y alertaron del peligro de las webcam -sexting, etc.-, consintiese una videoconferencia en la que solo conocía a su amiga; el resto eran desconocidos. Probablemente para la amiga no lo eran, pero...

Fresca tenía otra alerta, esta lanzada por mi ex-pareja sobre los grupos de Whatsapp que se habían creado los niños de la clase de mi hija mayor -de 26 niños, solo dos no tienen smartphone, una de ellos mi hija- y que dentro del grupo de mamis una psicóloga infantil lanzaba una advertencia sobre la necesidad del control de contenidos que estaban generando los niños porque -palabras textuales- se iban a hacer daño

Más allá de la polémica que generó esta afirmación -pues hay mamis que se sintieron ofendidas por el comentario- tal vez tenemos que volver a insistir en la supervisión y acompañamiento del menor en este tipo de tecnología para que adquieran criterio. Son herramientas estupendas, pero hay que recordar que todo depende del uso que se les de.

En la conversación que tuve con las niñas, les explique que tenían que ir con cuidado, sobre todo con las imágenes, y que cuando se encuentren en una situación que no vean clara siempre retirarse de la conversación. A la mayor le dije que estaba relajando medidas de supervisión como muestra de confianza en ella y porque ya la veía más madura, pero esto no significaba que no estuviera alerta; sencillamente no iba a ejercer una vigilancia continua

Hablamos también de redes sociales -las dos tienen cuentas en Twitter, pero aún no tienen acceso al mismo- y a la mayor le comenté que sí, que tendría Facebook siempre y cuando yo estuviera como amigo. La pequeña me preguntó si tendrían las credenciales de acceso y les dije que no, que más adelante dispondrían de ellas.

No hay que bajar nunca la guardia...

miércoles, 4 de junio de 2014

Tatuajes terapéuticos.

Hace ya un cierto tiempo hablé de tatuajes terapéuticos, y hoy ha caído en mis manos este video del New York Times sobre un tipo muy particular de tatuaje: el de pezones para mujeres que han sufrido un cáncer de mama. 

"The nipple artist" nos ofrece una entrevista con una de estas mujeres, Caitlin Kiernan y con el tatuador, Vinnie Myers. Además, la misma Caitlin nos narra en el blog Well su experiencia en primera persona. Para quien quiera más información sobre el video, también se puede acceder a un behind the scenes.

Impagable el momento de alegría cuando Vinnie finaliza su trabajo. No os lo perdáis.