jueves, 14 de agosto de 2014

A propósito de los códigos QR.

Este post nace de una conversación en el grupo de Whatsapp del chapter Health2.0BCN, iniciada por Miguel Ángel Tovar el lunes 11 de agosto al publicar un link a esta noticia de "El Mundo", en la que se habla de pulseras identificativas con códigos QR con el propósito de poder acceder a información médica relevante en caso de emergencia.

El contenido del post de hoy contiene mi aportación a la discusión del grupo.

Para empezar, en mi opinión hay que diferenciar varias cosas en lo que respecta a la información médica personal que podamos llevar encima:

1) La necesidad de que el ciudadano lleve siempre consigo información crítica para su salud.
2) La bondad de la tecnología QR.
3) Si existen alternativas tecnológicas viables.
4) Las barreras tecnológicas, organizativas y legales para la implementación masiva de un servicio de esta clase.

Sobre el punto 1:
Aunque considero que es necesario llevar siempre encima información de salud, en especial en caso de alergias, intolerancias alimentarias o problemas de salud crónicos, bueno sería que los profesionales del ámbito clínico que me leéis expresarais vuestra opinión. ¿Qué pensáis?

Sobre el punto 2:
¿La tecnología QR permitiría almacenar información crítica como grupo sanguíneo y alergias? Sí. 

¿Es suficiente? Depende del problema de salud. 

¿Qué sería lo óptimo? Almacenar una URL que lleve a la historia clínica del ciudadano, ya sea Carpeta de Salut o HC3.

¿HC3 o Carpeta de Salut aseguran el acceso a la información médica relevante del ciudadano? No. Los datos relevantes de salud que hayan sido generados en centros de provisión sanitaria privada no constan a día de hoy en HC3.

¿Quién emite el QR? En estos momentos empresas privadas. No existe un standard que defina los datos presentes en el QR, ni tampoco nada que asegure la calidad de la información almacenada. Lo óptimo sería que el Departament de Salut (o la Consejería en otras CCAA) emitiera a petición del ciudadano dicho QR.

¿Qué garantiza que el QR que el ciudadano lleva encima pertenezca a dicho ciudadano? No hay seguridad de que sea así, lo cual puede ser una barrera para un equipo SEM que deba atenderlo en una situación de emergencia. Una solución podría ser que al lado del QR se pudiera imprimir también una fotografía del ciudadano. Otra opción -ya vista en alguna publicación norteamericana- es que el QR sea un tatuaje terapéutico. En esta situación para un equipo de emergencias médicas si que quedaría clara que la información contenida pertenece al paciente. Otra historia serían las consideraciones éticas, estéticas y de privacidad resultantes de llevar tatuados en la piel datos identificativos de nivel alto.

¿Con qué lee el equipo de emergencias médicas el QR? Buena pregunta. Los smartphones personales del equipo sanitario no cumplirían las directrices de privacidad, con lo que se supone que el centro médico o el equipo SEM debería disponer de smartphones propiedad del centro sanitario, debidamente preparados y validados para este uso. Adicionalmente hay que tener en cuenta que para acceder a HC3 se necesitan certificados digitales, y esto en dispositivos móviles crean una serie de quebraderos de cabeza que os voy a describir. Hasta ahora, en las pruebas que había hecho Salut en este campo se usaban certificados integrados en las SIM de los smartphones. Recuerdo una experiencia piloto en Osona, año 2010, en el que se probó la prescripción electrónica para visitas domiciliarias. Hasta aquí, perfecto. El problema es que las SIM dependen del operador, y no todos los operadores disponen de esta tecnología. Orange dispone de ella, pero no los otros. Y tampoco había una imagen clara que en el caso de que la Generalitat de Catalunya cambiase de proveedor de comunicaciones -salen a concurso público cada cierto tiempo- qué pasaría con los dispositivos de uso clínico ya que no parece posible que Orange transfiera esa tecnología a su competencia. En el MWC 2014 hubo una presentación de lo que podía ser un standard de certificados digitales para dispositivos móviles que NO residieran en la SIM. ¿Esto que quiere decir? Que serían independientes de operador. En cualquier caso, habrá que esperar y ver.

Un dispositivo que no tendría el problema de certificados y está dedicado a uso clínico es el MCA -Mobile Clinical Assistant- PCs con Windows y extensiones tablet que ya contienen lector de códigos de barras y QR y lector RFID integrados. La característica que los hace distintivos es que un MCA puede ser esterilizado al autoclave. Su precio: sobre unos 2000€. Fabricantes: Motion Computing y Panasonic.

Otras opciones son tabletas, iPads y Android. Con respecto al tema certificados, la situación es la misma que para smartphones. Una ventaja de Android con respecto a iPad es que se pueden encargar tabletas a medida a fabricantes de Shenzen -están especializados en diseños custom; las series tiene que ser como mínimo de 1000 tabletas- de tal modo que se podrían encargar con todas las características de seguridad y robustez que el iPad, como diseño propietario que es, no puede cumplir.

Sobre el punto 3:
¿Tecnologías alternativas? Pasarían por el uso de algún tipo de wearable. Una opción sería el uso de los chips que actualmente son de uso veterinario. ¿Uso en humanos? Es posible y ya se ha hecho con estos dispositivos, los únicos aprobados por la FDA para uso en humanos. Cabe reseñar que debido a la baja demanda de los dispositivos VeriChip se abandonó su comercialización en 2010.

John Halamka -médico y CIO del Beth Israel de Boston- se implantó un chip en 2004 conteniendo su historia clínica. John describe su experiencia aquí. En España sólo me consta que los clientes del Baja Beach Club de Barcelona -un club que estaba situado al lado del Hotel Arts- desde 2004 tenían la opción de implantarse un chip para propósitos de identificación y medio de pago, como se explica aquí, aquí y aquí. Desde el punto de vista de lectura sólo se necesita un lector RFID -USB o incorporado en un MCA- cuyo costo, en el caso USB es aproximadamente de unos 70€. El chip tiene una capacidad de 64Kb, lo que permitiría guardar mínimamente datos identificativos y alguna información clínica. El problema es quién emite e implanta el chip y la estandarización de la información contenida, sin olvidar que al estar implantado dentro del cuerpo debe cumplir las directivas existentes sobre medical devices

Sobre el punto 4:
Desde el punto de vista legal, cualquier solución pasa por el cumplimiento de la LOPD, y las leyes de autonomía del paciente, tanto estatal como catalana. Cabe reseñar los accesos a la información, con qué dispositivos -la normativa indica un tratamiento especial para aquellos dispositivos móviles que pueden almacenar datos de nivel alto-, la trazabilidad de la comunicación y quién emite y qué contiene el QR. Desde el punto de vista legal, el emisor deberá tener y registrar un documento de seguridad de datos siguiendo la guía del documento de seguridad de la Agencia Española de Protección de Datos.

Desde el punto de vista organizativo se tiene que acreditar con qué dispositivos -y por la naturaleza de la información gestionada queda excluido el uso de BYOD (Bring Your Own Device)- y quiénes los tienen asignados. En este caso implica que el centro o servicio que los use debe correr con los gastos ocasionados por la adquisición y mantenimiento de dichos dispositivos, sin excluir los necesarios para garantizar el acceso de los mismos a repositorios clínicos centralizados como pueda ser HC3.

Desde el punto de vista tecnológico cabe resolver los problemas derivados de la implantación de certificados digitales en dispositivos móviles, además de los derivados de la comunicación con repositorios clínicos como HC3.

Conclusión:  
No todo es tan fácil como parece. ¿Qué opináis?

lunes, 23 de junio de 2014

¿Sueñan las mamás con liendreras eléctricas?

Durante el transcurso de una visita a un amigo me encontré que su mujer, madre de dos niños, pasaba por la cabeza de éstos algo que de lejos podría parecer un peine, mucho más grueso de lo habitual, de púas metálicas, y que emitía un curioso zumbido.

Le pregunté qué era. Me contestó que era una liendrera eléctrica. Enarqué las cejas y le volví a preguntar, esta vez sobre su efectividad. La respuesta fue un "a mí me funciona, nunca han tenido piojos".

Me quedé con la vaga sensación de que, tal vez, debiera probar una de estas liendreras. Y es que, como muchos padres y madres con hijos en edad escolar, yo también he tenido que luchar -duramente- con estos molestos inquilinos de las cabezas de mis hijas. 

Creo que este post de Molinos resume adecuadamente la sensación que los padres experimentamos cuando pensamos que a nuestros hijos les ha tocado "el bicho".

Y si les toca, ¿qué hacer?

Como bien decía Amalia Arce, el arma definitiva contra los piojos es la solidaridad, es decir, que cada padre se haga responsable del correcto desparasitado de la cabeza de los hijos. No basta con ponerle un líquido, la colonia / champú de la farmacia o del Mercadona; hay que pringar, hay que pasar la liendrera cada día y tener paciencia. Para los padres que no la tienen, recordar que cada vez hay más peluquerías que ofrecen dentro de su oferta de servicios el desparasitado.

En mi caso, mi hija mayor de manera rutinaria se pasa la liendrera cada día, y con la pequeña tengo que ir con más cuidado y hacerlo yo por ella. Ha habido épocas horrorosas, pero afortunadamente llevamos unos tres meses sin ningún tipo de problema.

Volviendo al tema con el que había iniciado el post, siempre soy del parecer que antes de comprar hay que buscar información.

Debo decir que en condiciones normales nunca habría escrito sobre este tema, pues hay voces más autorizadas que yo. Pero claro, si se trata de un gadget...

Así que busqué información, y lo que encontré fue sorprendente. 

En ningún caso hay evidencia sólida de que sea un remedio eficaz para desparasitar, pues la aplicación se debe hacer con el pelo seco y peinado; la mayoría de las fuentes consultadas coinciden en señalar que el piojo tiene mucha más movilidad que con el pelo mojado y por tanto es más difícil de atrapar. Por otro lado, los mismos fabricantes recomiendan no acercar la liendrera a ojos, orejas y boca, pues el contacto de las púas con esas zonas puede provocar una descarga eléctrica que puede dejar una sensación dolorosa al niño, pero que en ningún caso se puede catalogar como peligrosa ya que estamos hablando de dispositivos alimentados por baterías.

A continuación os dejo la bibliografía que he encontrado sobre el tema. 

Juzgad vosotros mismos.

Fuentes de información.

Para los que buscan información sobre piojos, la etiqueta "piojos" del blog de Amalia Arce o el fabuloso post que escribió Rosa Taberner sobre el tema son referencias absolutas; la misma Amaliaen su libro, páginas 139-140, también habla sobre ello.

En cuanto a las liendreras eléctricas, éstas son mis fuentes:

martes, 10 de junio de 2014

Infografía sobre mHealth en África.

En alguna ocasión ya había hablado sobre mHealth y telemedicina en países en desarrollo. En áreas donde la ratio es de 15 médicos por cada 100.000 habitantes de media, hacer que la asistencia sanitaria llegue a esta población es un reto colosal. 

Así, recursos como los community health workers, apoyados por teléfonos móviles, y combinados en ocasiones por apps específicas se revelan como auxiliares muy valiosos en el cuidado de la población.

Hoy, a través de Jordi Serrano -conocido por ser el impulsor de iniciativas como UniversalDoctor, UniversalWomen Speaker o ZeroMothersDie- me ha llegado esta infografía de Orange Healthcare que creo es suficientemente ilustrativa de la situación de la mHealth en África.

No hace falta que diga nada más. 


viernes, 6 de junio de 2014

Pasando contactos de un iPhone a Google.

Hace unos días me pidieron que pasase los contactos de un iPhone a Google. La razón de dicho paso estriba en que el usuario en cuestión quería tener una copia de los contactos sincronizados en tiempo real, y poder acceder a ellos desde cualquier equipo, aunque no fuera Apple.

Mantener los contactos sincronizados con Google nos permite además disponer de ellos en dispositivos Android, sin más requisito que poner la cuenta GMail; También permite poder añadir los contactos desde GMail, y aprovechar las funcionalidades de importación / exportación que nos brinda Google.

Para hacerlo:
  1. Disponer de un Mac con iTunes instalado (lo tienen todos) 
  2. Conectar el iPhone.
  3. iTunes empezará a sincronizar el contenido del iPhone en el Mac
  4. Pinchar encima del botón "iPhone" de la parte superior derecha de iTunes.
  5.  Pinchar encima de la opción "Información".
  6. Seleccionar "Sincronizar contactos".
  7. Una vez sincronizados, abrir la aplicación "Contactos" del Mac.
  8. Marcar todos los contactos (pincha en el primero con la tecla Shift pulsada, y sin soltarla, desplázate al final y pincha en el último.
  9. Archivo, Exportar, Exportar vCard
  10. Nos ofrece un nombre de archivo y el lugar donde lo guardará
  11. Pincha en "Guardar".
  12. Abre una sesión de Gmail en tu navegador con las credenciales de la cuenta que vaya a tener los contactos.
  13. Encima del botón "Redactar" aparece el el texto "Gmail" con un triangulito pequeño al lado. Pincha en el triangulito.
  14. Elige "Contactos" en la lista.
  15. Pueden aparecer o no contactos. En la parte superior hay un botón "Más". Pincha encima.
  16. Aparece una lista. Elige "Importar"
  17. Aparece una ventana modal. Selecciona el archivo que has grabado anteriormente desde la aplicación "Contactos" del Mac
  18. Pincha en "Importar"
  19. Tras unos instantes, deberían aparecer todos los contactos en la cuenta de Google.
Nota para los usuarios de PC: en el Punto 7, os aparecerá una opción "Exportar a", en la que se puede elegir como destino Outlook o Gmail. Se elige Gmail. Pedirá unas credenciales y en principio los contactos deberán quedar incorporados. Para comprobarlo, id a Gmail desde el navegador y acceded a los contactos como digo en el punto 13. Deberían aparecer todos.

Ahora queda configurar el iPhone para que los contactos los tome de Gmail, y que los nuevos que se entren en el dispositivo vayan a parar allí.

  1. Ajustes 
  2. Correo, contactos, calendario 
  3. Añadir cuenta 
  4. Otras 
  5. Añadir cuenta CardDAV 
  6. En servidor introduce google.com 
  7. En usuario introduce tu cuenta de correo GMail. 
  8. En Contraseña introduce tu password. 
  9. Introduce una descripción. Si no introduces nada, por defecto aparecerá Google. 
  10. En ajustes avanzados no deberías entrar. No obstante, los valores que deberían haber en este punto son Usar SSL y puerto 443. 
  11. Pulsar en Ok.
  12. Nos da la opción de sincronizar y de sincronizar y eliminar los contactos existentes en el iPhone. Recomiendo la opción de eliminar, para evitar duplicados. No obstante, antes hay que asegurarse de que realmente todos están en Gmail.
  13. Tras unos segundos de espera ya tendremos sincronizados también los contactos.
  14. Volver a Ajustes
  15. Correo, contactos, calendario
  16. Ir bajando hasta encontrar el área de configuración de contactos
  17. Pinchar en cuento por omisión
  18. Elegir la opción que tenga la descripción que hemos introducido en el punto 9.
  19. Ahora ya está completada la configuración.
Si introducimos en el iPhone un nuevo contacto debe aparecer inmediatamente en Google. Desde el Mac o PC vía Google hacia el iPhone, puede tardar un rato, debido a que las actualizaciones de productos Google en equipos Apple iOS no son Push.

Fuera de este pequeño inconveniente, dispondréis de una copia de seguridad de los contactos fácilmente trasladable entre plataformas, no importa cual sean las mismas.

Enjoy it!

jueves, 5 de junio de 2014

Conversaciones con Maléfica.

"Maléfica" (C) Disney
El domingo pasado mis hijas y yo acudimos a una sala de cine para ver "Maléfica". He leído críticas de todas clases, pero a nosotros nos gustó mucho, fuera de la escena de acción final, en la que mi hija pequeña (9) lo pasó un poco mal.

Pero la razón del post no viene por la película en sí -recomendable- sino porque es costumbre que lleguemos a todas partes con bastante anticipación, así que -para no variar- llegamos con 30 minutos de antelación. Pudimos disfrutar de unos buenos de 15 minutos en una sala en penumbra totalmente solos y aproveché para hablar con mis hijas, sobre todo con la mayor.

Para poneros en antecedentes, las dos disponen de tablets Android, protegidas por Norton Internet Security, usan bastante la tablet para jugar, pero también desde hace poco también usan Hangouts para chatear entre ellas, conmigo y con sus amigas.

De hecho, la alarma saltó porque a la mayor, el sábado por la noche, mientras chateaba con una amiga, ésta la invitó a un grupo Hangouts de niños y niñas y quisieron hacer una videoconferencia grupal. Mi hija habló conmigo -dado que iba en pijama- y en principio entendí que sólo había tres niñas implicadas en la conferencia. Hubo un problema en el sistema que le impidió hacer la conferencia y como ya era tarde la mandé a dormir. Por la mañana me explicó que también había niños en el grupo y que en aquel momento había dos que estaban activos. Las tres niñas iban en pijama.

Dado que tengo sus credenciales de acceso, revisé el chat y no vi nada en la conversación que no fuera una charla inocua de niños y niñas de la misma edad.

Puede que no hubiera pasado nada. Tal vez soy un poco paranoico, me diréis. Pero me sorprendió que mi hija, cuyo portátil tiene una pegatina en la webcam -puesta por ella- porque los Mossos acudieron a su centro para hacer una charla sobre seguridad en Internet y alertaron del peligro de las webcam -sexting, etc.-, consintiese una videoconferencia en la que solo conocía a su amiga; el resto eran desconocidos. Probablemente para la amiga no lo eran, pero...

Fresca tenía otra alerta, esta lanzada por mi ex-pareja sobre los grupos de Whatsapp que se habían creado los niños de la clase de mi hija mayor -de 26 niños, solo dos no tienen smartphone, una de ellos mi hija- y que dentro del grupo de mamis una psicóloga infantil lanzaba una advertencia sobre la necesidad del control de contenidos que estaban generando los niños porque -palabras textuales- se iban a hacer daño

Más allá de la polémica que generó esta afirmación -pues hay mamis que se sintieron ofendidas por el comentario- tal vez tenemos que volver a insistir en la supervisión y acompañamiento del menor en este tipo de tecnología para que adquieran criterio. Son herramientas estupendas, pero hay que recordar que todo depende del uso que se les de.

En la conversación que tuve con las niñas, les explique que tenían que ir con cuidado, sobre todo con las imágenes, y que cuando se encuentren en una situación que no vean clara siempre retirarse de la conversación. A la mayor le dije que estaba relajando medidas de supervisión como muestra de confianza en ella y porque ya la veía más madura, pero esto no significaba que no estuviera alerta; sencillamente no iba a ejercer una vigilancia continua

Hablamos también de redes sociales -las dos tienen cuentas en Twitter, pero aún no tienen acceso al mismo- y a la mayor le comenté que sí, que tendría Facebook siempre y cuando yo estuviera como amigo. La pequeña me preguntó si tendrían las credenciales de acceso y les dije que no, que más adelante dispondrían de ellas.

No hay que bajar nunca la guardia...