sábado, 24 de septiembre de 2011

Cuatro amigos que cambiaron el mundo.

El martes pasado estuve en Andorra con uno de mis mejores amigos, Albert, una persona muy inteligente y sabia que cultiva el arte de la conversación como nadie y del que no deja de asombrarme su insaciable curiosidad y su capacidad y valentía para hacer aquellas preguntas que todos pensamos y que, en cambio, no nos atrevemos a hacer. 

Cuando conversamos, el tiempo sencillamente se detiene, pues exploramos constantemente nuevos temas de conversación, intercambiamos inquietudes, intercambiamos conocimiento.

Así, el martes repasamos conjuntamente la actualidad económica, sanidad España vs Andorra, escasez de metales raros que impactarán en la fabricación de gadgets tecnológicos, nuevas fronteras, control de natalidad vs emigración al espacio vs triaje, cambio climático -y una atrevida propuesta de cambiar el eje de rotación del planeta- y muchas otras cosas que no vienen  a cuento y que pertenecen a la esfera más privada e íntima de dos buenos amigos.

La verdad es que este tipo de conversación -a medio camino entre la tertúlia y el brainstorming, con fundamento filosófico, moral y científico- que me encanta practicar, no tengo demasiadas ocasiones de cultivarlo y hay muy pocas personas con las que puedo tener confianza para mantener esta clase de intercambio; quizás haya más personas en mi entorno inmediato con las que pueda mantener este tipo de conversaciones; pero también es cierto que hasta hace poco no he podido disfrutar del valioso y necesario ingrediente que es el tiempo, como para tejer el entorno de complicidad necesario que dé paso a un intercambio franco y fluído de conocimiento, así que tengo esperanza -más que razonable- de encontrar más compañer@s que gusten de la conversación.

He compartido momentos así con Montse -catalizadores y social media, pero también cine y literatura, de verbo preciso usado con el arte y delicadeza de un orfebre, su conocimiento no tiene fin-; Mercè -antológico su conocimiento de Richard Dawkins y su obra, con un verbo profundo, inteligente y de ideación poderosa-; Rosa -una combinación explosiva de enfermera y antropóloga, de verbo directo y vibrante, de opiniones atrevidas sobre Eros y Tánatos-; o Francesca -de gran cultura, cuyo uso excepcional del lenguaje le permite, usando palabras engañosamente escogidas al azar, decorar los sentimientos más profundos con la más bella policromía-...

Hago esta introducción porque estaba preparando un post sobre crowdsourcing -que a buen segur va a sorprender a más de uno- cuando he tropezado con este libro, que me ha fascinado, cuya cubierta ilustra este post.

"The philosophical breakfast club" narra la historia de cuatro hombres en la Inglaterra de la primera mitad del siglo XIX, en plena era victoriana, todos formados en Cambridge y herederos espirituales de Sir Francis Bacon, otro ilustre alumno de la misma universidad, que tejieron unos fortísimos lazos de amistad. tanto, que incluso en algún caso esos lazos se convirtieron en familiares.

Les gustaba practicar el arte de la conversación, y también la buena comida, así que decidieron crear este club, reuniéndose los domingos por la mañana para saborear las más deliciosas viandas al mismo tiempo que practicaban el intercambio de conocimiento, con más énfasis en todo lo relacionado con religión, ciencia y sociedad.

Hablemos de ellos: ¿quiénes eran y qué hicieron?

El primero de ellos era William Whewell, un hombre polifacético, matemático de formación pero filósofo por convicción. Whewell acuñó el término "científico" en 1833, sugirió al geólogo Charles Lyell los nombres de las eras históricas "Eoceno", "Plioceno", y "Mioceno" y le enseñó a Michael Faraday los términos "ión", "cátodo" y "ánodo". Siendo profesor de mineralogía, escribió un libro sobre método científico que inspiró a un joven llamado Charles Darwin. Por si fuera poco, es el precursor de la ciencia del estudio de las mareas y del análisis matemático de la economía, e introdujo el estudio de las ciencias naturales como un grado universitario.

El segundo, Charles Babbage, matemático e ingeniero, en su búsqueda para diseñar y construir una máquina que pudiese ejecutar operaciones matemáticas a gran velocidad, sentó las bases de la informática moderna, de modo genérico se le considera el padre del ordenador. Llegó a crear la máquina diferencial, y trabajó en el diseño de una máquina analítica. Cabe decir que en los años 90 del siglo pasado, se construyeron dichas máquinas siguiendo los planos de Babbage, funcionando perfectamente, incluso con un módulo de impresión que era capaz de cambiar de tipografías, el espacio entre líneas...

El tercero, John Herschel -hijo de William Herschel, el descubridor del planeta Urano-, notable como químico y matemático, sobresalió como astrónomo -cartografió las estrellas del Hemisferio Sur y creó un extenso catálogo de nebulosas- y se le considera coautor de la fotografía moderna.

Y el cuarto, Richard Jones, quizás el menos brillante del cuarteto, sentó las bases académicas de la economía moderna, e influenció las ideas de protección social de John Stuart Mills y Karl Marx.

Por separado, cualquiera de los cuatro era capaz de brillar con luz propia: pero deciden ir un punto más allá.

Desde el principio, los cuatro compartieron dos convicciones:
  1. La ciencia debe basarse en una observación cuidadosa y en unas métricas exactas, que deberían beneficiar a la Humanidad.
  2. Dando ejemplo, con una energía asombrosa y siendo muy pedagógicos, ayudaron a que la ciencia pasase de ser un hobby a ser una profesión.
Y para ello no dudaron en efectuar acciones divulgativas, en buscar fondos para financiar sus investigaciones, incluso pusieron los cimientos de la colaboración multidisciplinar, porque entendieron que métodos y herramientas de una disciplina como podía ser la mineralogía, podían ser aplicados con éxito en una disciplina como podía ser la economía, lo cual requería trabajo en equipo.

Pero no tan sólo eran científicos excepcionales: tenían un concepto de la amistad -como comentaba anteriormente- extraordinario.

Por ejemplo, después de las reuniones, entre John Herschel y Charles Babbage se cruzaban cartas con la firma "Yours till death / shall stop my breath" (tuyo hasta la muerte / hasta mi último aliento). Siempre buscaban verse cuando podían, aún teniendo en cuenta que vivían en una época heroica y que el transporte no era ni mucho menos como el que existe en la actualidad. Y si estaban separados se escribían cientos de cartas entre ellos, alguna vez con emoción contenida, siempre animándose, a menudo misivas apasionadas.

Revolucionaron la ciencia y de paso cambiaron el mundo, no tanto por la suma de sus ideas y de su innegable talento, sino porque lo hicieron por amistad.

P.D. Este post va dedicado a alguien que está sumido en un pozo profundo, que ha tenido la valentía y el coraje de pedir ayuda. A esta persona especial, única, maravillosa, irrepetible: Vuelve. Te esperamos. Te necesitamos.

11 comentarios:

  1. Enhorabuena Rafa, ¡menudo post te has sacado hoy de la manga! No puedo estar más de acuerdo con el concepto de amistad que se desprende de la frase que utilizaban Herschel y Babbage para firmar sus cartas... en realidad, no hace mucho usé una parecida y sé lo bien que sienta escribirla y leerla, cuando procede de alguien a quien te une esa variedad de amor tan privilegiada, a la que llamamos “amistad”.

    Hablas de un Club en el que se reúnen un grupo de amigos para hablar de ciencia y humanidades... supongo que no necesitas que te diga que un Club así forma parte de mi imaginario desde que era muy pequeña; ahora tengo algo parecido que asemeja ser un blog, pero que en mi corazón no lo es; yo siento que vivo allí los domingos con té y amigos, en confianza para poder expresar lo que pienso con la mente y con el corazón.

    Te has excedido en la descripción que haces de mí. Pero eso también me gusta, porque la amistad nos da esa capacidad de ver en el otro lo que hay de bueno, así que, si tú me ves así, entonces es que soy así para ti. Y eso a ti te honra y a mi me enorgullece, no porque crea que tengo las virtudes que me atribuyes, sino por tener un amigo que es capaz de posar sobre mí una mirada tan benevolente.

    Gracias Rafa. El domingo vendrá precedido de esta preciosa mañana de sábado, que me acabas de regalar.

    Un abrazo.

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  2. Me he quedado encandilada leyendo este maravilloso post.

    Tienes la increible habilidad de mezclar dos conceptos tan dispares: amistad y ciencia!

    Como dice Francesca, "la amistad variedad de amor tan privilegiada", ... pues me siento muy privilegiada de estar presente en este post llego sabiduría y ciencia.

    Conocer a Dawkins o no conocerlo, eso es lo de menos. La curiosidad es la base de mi aprendizaje, reconocer que no sé sabe nada, escuchar y preguntar cuando no entiendo y cuando puedo (y me dejan) explicarlo a mi manera.

    Gracias ;-D

    Mer @merbondal

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  3. Gracias Francesca y Mer por vuestros comentarios.

    Cuando estaba escribiendo el post me acordaba de tí, Francesca, y de tu "Club de los domingos". Tantos puntos de contacto con casi 200 años de diferencia... mientras me documentaba, sólo pensaba que forzosamente debías conocer la historia, aunque mi intuición me dice que llegaste a la misma conclusión por caminos diferentes.

    El post nació como un punto de inflexión mental, primero, y como un regalo sencillo y humilde para alguien que, como indico en la postdata, es único, maravilloso e irrepetible; alguien que hasta es posible que en algún momento haya conseguido colonizar mis sueños.

    Como inflexión mental, es una manera directa y poderosa para decir que vuelvo a ser yo, que a pesar de los diferentes golpes que he recibido en los últimos tiempos, gracias a grandes amigos vuelvo a estar de pie, con la cabeza alta y la mirada clara, y que estos meses en los que tenía claro que el final sería bueno, pero porque no decirlo, han sido de zozobra y adaptación al medio, han sido sólo un alto en el camino.

    Cierto, es un canto a un tipo diferente de amor, a aquel llamado amistad, a aquel que sólo compartes con unos elegidos, a aquel que permanece y se mantiene pase lo que pase, sin importar el tiempo y la distancia.

    Mer, la habilidad no es tan increíble, siendo como es el primer post en el que he tardado cerca de 8 horas en escribirlo.

    Mi estilo de escritura de post -como Montse te podrá corroborar, pues es la única persona que ha podido verme en acción escribiendo un post, habitualmente suelo buscar la soledad como necesaria aliada para usar la pluma, o el teclado- es de escribirlo de una vez, de arriba a abajo, sin prácticamente correcciones y tal cual se publica, y éste no ha sido una excepción.

    Dicen que Mozart escribía sus composiciones exactamente del mismo modo, pero desde luego mis cualidades literarias no están a la altura de quien, cuando escucho sus composiciones, me permite hablar con Dios.

    Estaba a punto de escribir algo radicalmente diferente y cuando profundicé revisando fuentes encontré el libro. Sentí que me atrapaba la historia, que mágicamente las palabras se ordenaban y formaban las oraciones, que sentimientos muy íntimos se arremolinaban y formaban una narración poderosa, irresistible...

    Sentí el cosquilleo en los dedos, y tras buscar referencias independientes que corroborasen la historia, me senté a escribir.

    No me resultó difícil sentir lo que pudieron sentir aquellos hombres porque como relato con Albert, yo mismo he sentido lo mismo cuando hemos compartido mantel o café con vosotras dos, y es por eso, porque entre nosotros ha existido amistad y comunión de mentes, por esa búsqueda de conocimiento, por no temer a preguntar y aprender, por escuchar y ser escuchado, por todo eso y mucho más os menciono en el post.

    ¿Excederme en la descripción? No lo creo. Es como os veo, clara y llanamente. Es por eso que gusto de vuestra compañía. Es por eso que siempre cuando hablamos puede surgir la chispa que de lugar a algo grande.

    Cuando escribo estas líneas estoy embriagado por sentimentos encontrados, pues estoy comunicando mi futuro a mi familia, encontrándome con que con las felicitaciones y parabienes con las que se suelen adornar estos anuncios, todos se despiden de mí, todos me dicen adiós, cuando la realidad es que sólo es un hasta luego.

    Allá dónde esté, siempre estaréis en mi corazón.

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  4. Es muy probable que nunca lleguemos a ser tan brillantes como los señores de la historia que relatas. Pero si este espíritu reside en cada vez en más personas, estoy segura que veremos nacer cosas muy grandes. Se trata de ver la magia, fluir, colaborar y aunar mentes y esfuerzos. Necesitamos personas que inspiren, que guíen, y tu eres una de estas personas. Es un lujo tenerte como amigo y a pesar de la distancia, seguir sintiendo que estás cerca.

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  5. Gracias Montse por tus palabras.

    Usas el término magia... un término muy querido por mí.

    Crear magia, hacer los sueños realidad aunando mentes y esfuerzo es a veces una tarea ardua, poco comprendida y desgraciadamente a menudo vilipendiada.

    No sé si, como dices, soy alguien que inspira y guía, pero el lujo auténtico es tenerte a tí como Amiga, y la mayúscula no es una broma del corrector: el uso es deliberado. Siempre te he sentido muy cerca, desde el día que nos conocimos en febrero de 2010. Aquel día hubo magia, magia de la buena.

    Yours till death / shall stop my breath

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  6. Debo decir que tengo más amigos y amigas compañeros de conversaciones memorables, que si no han sido mencionados aquí es para no aburrir al lector, que a buen segur debe tener sus propias preferencias. De todos a los que no he mencionado me gustaría destacar a Montserrat "Mat" Gomà, probablemente mi amiga más antigua, para mí es la hermana mayor que nunca he tenido, a la que quiero muchísimo y que a lo largo de 30 años ha estado ahí, a mi lado... en algunos momentos hemos estado separados por vicisitudes de la vida, incluso por años, pero los reencuentros sólo han servido para afianzar más esta magnífica amistad. Es por eso que puedo hablar con conocimiento de causa que el tiempo y el espacio no son variables que puedan afectar a una buena amistad.

    Me gustaría compartir algo que me dejó escrito en mi muro de Facebook y que copio literalmente (está en catalán):

    "Tinc un amic. Fa molts anys que és amic meu. De vegades hem estat separats durant molt de temps, però el lligam ha romàs intacte. Mentre no ens podíem veure he procurat pensar-hi amb afecte, recordar els bons moments que hem compartit i les vegades que hem estat l'un al costat de l'altre per posar paraules al que no es pot anomenar. La vida me l'ha tornat i estic contenta. Avui hem compartit aigua i música i hem pogut comprovar que la vida no passa de bades. Però ell continua sent el que era: un llibre amable, ple de saviesa i paciència, amb unes cobertes que no fan justícia al contingut però que serveixen per separar el gra de la palla. Qui es pren la molèstia d'anar més enllà, descobreix un tresor, en tots els sentits.
    P.D. Em consta que està fent els possibles per recuperar el seu patrimoni físic i, aleshores, ai las, ja serà molt complicat que trobem un forat a l'agenda per compartir..."

    Mat: Yours till death / shall stop my breath

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  7. La frase con la que terminas la entrada me encanta, la importancia de la amistad, pero de la verdadera amistad. Ahora llamamos amigo a la gente con bastante facilidad. Es como decir te quiero, si usas demasiado esa palabra al final pierde su verdadero sentido.

    "Revolucionaron la ciencia y de paso cambiaron el mundo, no tanto por la suma de sus ideas y de su innegable talento, sino porque lo hicieron por amistad."

    Gran entrada Rafa, felicidades.

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  8. Cierto, Inés, se usa la palabra "amigo" con mucha ligereza, cuando en realidad la mayoría de las veces son conocidos con más o menos contacto y poca profundidad.

    Aunque el fenómeno de desgaste del significado de la palabra es anterior a ello, las redes sociales y más concretamente Facebook han contribuido a esa degradación lenta e inexorable de "amigo", hasta tal punto que en alguna parte ya he llegado a oír expresiones en tono despectivo del tipo "este es un amigo de Feisbuk".

    Y es una pena, porque la amistad verdadera se construye, no es flor de un día, nace del roce y crece con las dificultades. Si, los amigos de verdad se ven cuando van mal dadas, cuando necesitas la mano que te ayude y te levante, cuando necesitas que alguien te de aliento... esa es la suerte, ese es el grandioso y al mismo tiempo humilde regalo de la amistad verdadera.

    Coincido contigo en el uso de la expresión "te quiero". Para mí, pronunciarla, escribirla para otra persona, es mucho más que afecto, es mucho más que amistad, es la voluntad de compartir de una manera indisoluble aspectos de la vida que van más allá de la amistad... aspectos que involucran en tu voluntad de crear un proyecto vital en común y cuyo punto de partida bien pudiera ser la frase "un punto más que amigo, un punto menos que amante".

    Muchas gracias por tu aportación, Inés.

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  9. Me encanta leeros y de paso comparto lo que comentais.
    Un abrazo sincero ;)
    @asesoriatecnica

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  10. Hola
    Gracias por lo que he aprendido y disfrutado con la entrada y los comentarios. Lo único que me ayuda a superar mi complejo de inferioridad (es broma, no lo tengo) es que has tardado ocho horas en hacerlo.
    He podido comprender las palabras de tu amiga Mat gracias a que viví un tiempo en Barcelona, y me han gustado especialmente.
    A los amigos se les quiere, se les ama...cada uno puede dar a las palabras la intensidad y el sentido que considere adecuado, pero no me cabe duda de que lo que se siente por un amigo es amor. Con sus manifestaciones, profundidad y circunstancias adecuadas y desadas: amor.
    Quisiera desear mucho ánimo, esperanza y confianza a esa persona especial que necesita ayuda y la ha pedido. Está claro que la tiene por tu parte y con ella saldrá de ese pozo.
    Besos

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  11. Y hay amigos con los que, a pesar de poder pasar horas hablando, no necesitas hablar porque los mecanismos de conexión son tales que puedes saber lo que piensan o lo que sienten. Y, a pesar de ellos, conversar con ellos es una oportunidad de abrirte como pocas veces lo haces. Los amigos son especiales siempre y lo especial no es demasiado frecuente. Es parte de su encanto. Confundirse es un error pero norlmamente se cura con el tiempo. Se llama madurar.
    Me ha gustado mucho el post

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