viernes, 31 de diciembre de 2010

El quid de la cuestión.

Cualquiera diría que dadas las "oleadas" de licenciados en Medicina y con el MIR acabado en el bolsillo, pudiera haber escasez de médicos...

La realidad es muy distinta: faltan médicos, más de unas especialidades que no de otras, y además con una distribución territorial muy desigual.

En Catalunya, sin ir más lejos, en un radio de 40 a 50 Km. de Barcelona, están algunos de los servicios médicos más avanzados del mundo, de referencia mundial... sin embargo, alejándonos de este área, nos encontraremos ya con escasez de médicos... por ejemplo, para dar servicio a la Catalunya Central, sólo hay 3 radiólogos: y esto ha obligado a desplegar un servicio de telerradiología.

En Baleares, dentro de la oferta pública, no hay ni un solo alergólogo...

Y podríamos ir desgranando especialidad por especialidad...

Las tecnologías asociadas al concepto de telemedicina pueden paliar en función de la especialidad y el método estas carencias... pero también es cierto que normalmente se asocia a un despliegue de este tipo de equipamiento caro o muy caro.

La pregunta podría ser: ¿es posible desplegar servicios de telemedicina "low-cost"? ¿Con eficacia y calidad contrastadas?

Es una pregunta que llevo haciéndome durante meses...

Así que, cuando hace unos días, María José Alonso escribía este tweet, pensé que valdría la pena reflexionar sobre la teledermatología.

Para empezar, y dado que la materia prima son las imágenes, podemos pensar en un modelo store and forward, es decir, no hay una transmisión de imagen en tiempo real, no estamos haciendo una teleconsulta.

Por tanto, se podría hacer una foto, almacenarla, enviarla a un dermatólogo, valorarla, y enviar de vuelta informe e instrucciones o bien día y hora para una exploración más pormenorizada.

¿Qué información adicional necesitaría el dermatólogo, además de la foto, para poder hacer la mejor valoración posible?

En cuanto a imagen, las diferentes fuentes que he consultado señalan que habitualmente se usan para store and forward cámaras de resoluciones entre 4 y 8 megapixeles... por tanto podríamos pensar en un smartphone con cámara de 4 Mpx o superior, con conexión de datos 2G/3G...

¿Las cámaras de estos smartphones dan una calidad suficiente? Porque la óptica de la cámara del teléfono también es importante.

Así que varios retos...
  • encontrar un smartphone con la resolución suficiente.
  • Hacer una prueba comparativa con una cámara digital convencional de la misma resolución y bajo las mismas condiciones
  • Requerimientos de información necesarios para que el dermatólogo pueda valorar
Para seguir adelante (pues yo soy más bien de la tribu del chip) he pedido ayuda a una amiga y dermatóloga 2.0, María José Alonso, que se ha prestado gustosamente a ayudarme. :-)

Permanezcan atentos a sus pantallas...

PHR: en el camino del ciudadano al e-ciudadano.

Una de las cosas que más me gustan es que quienes tienen dudas pregunten y no den nada por sabido... y así fue que ayer, en el transcurso de una apasionante sesión de tendido de una lavadora, tuve una conversación con una amiga mía, médico, en la que usé un término que a ella le sonó desconocido, PHR, siglas que corresponden a Personal Health Record.

En el enlace de la wikipedia sale la definición clásica y que corresponde al modelo USA...

Pero, ¿qué entendemos y cómo se están orientando los despliegues de PHR en Europa?

PHR sería la historia clínica personal, aquella que corresponde y es gestionada por el ciudadano... esto es, como extensión del proceso de corresponsabilidad con el clínico, el ciudadano debe tener acceso y debe gestionar su información sobre salud y bienestar.

La corresponsabilidad, pues, no es tan sólo crearse un blog, una cuenta de twitter y hacer búsquedas de información sanitaria con criterio: la corresponsabilidad es 360º y alcanza a todos los aspectos relacionados con la salud y el bienestar... y no es necesario que el ciudadano esté enfermo para hacer uso de ella.

La historia clínica personal podríamos pensar que se basa sólo en la información de repositorios clínicos: pues no, la información que está en repositorios clínicos es UNA de las fuentes de un PHR, pero no es la única...

Debo deciros que un PHR en el que sólo salga un duplicado del contenido de un repositorio clínico no aporta mucho valor: que a mí, que soy un paciente con colesterol de tipo 2A, con prescripción crónica atorvastatina 10mg 1 toma diaria, que ya sé que debo tomar, me aparezca esto, junto con un histórico de mis enfermedades y prescripciones, no es algo que me motive mucho, por decirlo de una manera suave.

El PHR DEBE aportar mucho más, porque está orientado al ciudadano: según un estudio de Nike, la palabra más usada en redes sociales es "Yo", y por tanto, cualquier servicio personalizado de valor añadido que se pueda vincular al PHR será altamente apreciado.

Así pues, que el ciudadano pueda añadir aportaciones en cuanto a actividades de la vida diaria (AVD), o conectar sensores (incluso no prescritos) como los de pulso de Polar o básculas Bluetooth, por poner dos ejemplos, para que los datos biométricos capturados se puedan almacenar en el PHR, correspondería a parte de estos servicios.

Lo que pasa es que almacenar por almacenar, si no se tiene un retorno de valor claro, no es que sea demasiado estimulante.

Por eso el PHR debe combinarse con servicios del tipo PGS (Patient Guidance Services), servicios de inteligencia de negocio que son capaces de, en base a información existente en PHR, ofrecer consejos de salud...

Supongamos, por ejemplo, que en el PHR está introducida nuestra estatura, y la báscula Bluetooth (o manualmente) envía nuestra información de peso: se puede desencadenar un cálculo del Índice de Masa Corporal, y en función del valor y de otros parámetros, proponer por ejemplo, una dieta, una visita al médico...

Supongamos, por ejemplo, que soy una señora estupenda :-), que practico Pilates, spinning, footing y más... y que además tengo taquicardias... el uso de sensores cardíacos durante la actividad física, cuya información se guardaría en mi PHR, junto con la supervisión de un cardiólogo (que tendría acceso a esta información), permitiría un mejor control de la actividad física.

Supongamos que soy un adolescente con las feromonas en ebullición :-), y que probablemente esté pensando en tener mi primera relación sexual... un PHR con PGS puede ofrecer la información necesaria para la práctica del sexo del modo más seguro... quien dice sexo, dice drogas, alcohol, piercings o tatuajes...

Supongamos que soy un diabético con DM de tipo 1, con glucosímetro Bluetooth más control de peso y cuestionarios dedicados para control de actividades de la vida diaria... de nuevo el PHR, y de nuevo PGS pueden dar un plus añadido de calidad de vida a este tipo de paciente crónico.

Supongamos que soy un paciente que quiere usar el PHR para descargar informes médicos que han sido generados en un centro de la red pública... evitar desplazamientos, un servicio muy apreciado por los ciudadanos.

Supongamos que soy un usuario de servicios médicos vinculados a la sanidad privada, ya sea vía mutuas, ya sea privado-privado: aunque no existe un alto grado de consenso sobre el tema, si el centro está conectado al PHR público ya "incorporará" los datos más relevantes de las prestaciones efectuadas... y si no el propio ciudadano las podrá incorporar.

En el caso de tener problemas de salud en el caso de un desplazamiento fuera de la CCAA o del país, disponer de este servicio en el móvil (y por tanto, PHR es también mHealth) puede ser un factor de seguridad añadido: nuestra HC viaja siempre con nosotros y estará presente allá donde haya una conexión con Internet.

Son unos pocos ejemplos de las posibilidades de este juego de servicios: evidentemente puede haber un cierto temor o recelo sobre el acceso y registro del ciudadano a su PHR, pero también es cierto que hasta ahora, en el proceso de apertura de una HC en una primera visita, los antecedentes se basan única y exclusivamente en la información que aporta verbalmente (alguna vez en forma documental) el paciente / ciudadano.

Esto es lo que viene... este es el futuro: al menos en Catalunya y Comunidad Valenciana ya está en fase de despliegue, y Andalucía ha anunciado también un despliegue parecido.

En Europa, sólo en Francia existe un PHR público... en UK hay acuerdos con Google Health y con Microsoft HealthVault, y en Alemania el despliegue de Microsoft HealthVault lo hace Siemens, que en este caso actúa como VAR, bajo el nombre de Assignio.

Como veis, tendencia al alza. :-)

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Cuadro de Honor del Año 2010 en Diario Médico.

De un tweet de Iñaki González y de otro de María José Alonso me entero que "Diario Médico" me ha hecho el honor, valga la redundancia, de incluirme en su Cuadro de Honor del Año 2010 (en la edición de hoy, que encontraréis insertada en el post, página 42).

La verdad es que no sé que decir... hace un año, por estas fechas, era muy poco conocido dentro del sector (tan sólo Rosa Taberner es una seguidora "acérrima" desde mi segundo post: ¡gracias Rosa!)...

No sé si merezco esta distinción o no, pero si quiero agradecer a todos los que habéis ido siguiendo mis odiseas vía Twitter o Facebook, y en especial a Montse Carrasco y a Karla Islas: sin ellas esto jamás habría pasado.

Gracias de nuevo, a todos y a todas... francamente, no sé que decir.

martes, 28 de diciembre de 2010

Ovum.

Hace un tiempo os hablé de alguien joven y lleno de vida, que había sufrido un linfoma de Hodgkin, y cual sería el proceso ideal en el que un paciente habría tenido un control total de su proceso para poder tomar por si mismo decisiones sobre su salud, decisiones sobre su vida.

Hubo dos comentarios, uno de Rosa Taberner y otro de la Dra. Cole, que me hicieron reflexionar... este post es pues el compendio de dicha reflexión.

Es cierto que en este momento el paciente no tiene opciones para participar de un modo igualitario en el proceso de decisión sobre su proceso, ni tan sólo para estar presente en el contexto de un comité de tumores, y también es cierto que hay un número importante de pacientes que no están preparados emocionalmente para ello.

Pero no podemos impedir que accedan a lo que considero es un derecho básico... ¿qué profesional asistencial, pues, establece a quién es conveniente introducir dentro de la cadena de decisiones, y a quién no?

Si se les ofrece la posibilidad de intervenir en la cadena de decisión, ¿cómo se puede garantizar su estabilidad emocional en caso de un pronóstico adverso?

Lo que sería quizás más lógico y legalmente aceptado es dejar la decisión en manos del paciente...

Pero intuyo que en caso de pronóstico adverso habría que introducir algún elemento evaluador, por mucho que me duela emplear esta expresión.

Tenemos además el problema de los hipocondríacos "empoderados": los cibercondríacos... se calcula que un 20% de la población española corresponde a este perfil, y de acuerdo con este estudio de Microsoft Research, de unos 160 millones de ciudadanos USA.

¿Cómo podemos gestionarlo?

Sigo reflexionando.

El hechicero.

Recuperando el tono serio que nos caracteriza, deciros que no paro de reflexionar sobre el concepto e-patient / e-clinic, ya no desde una óptica de águila sino desde una óptica de gallina.

Y fijaos que aunque de un modo intuitivo se van desarrollando algunas iniciativas, la realidad es que siempre hay alguna clase de desequilibrio.

Analizando las dificultades encontradas, diría que la mayor barrera no es precisamente organizativa...

Compartiré mi percepción con vosotros: en nuestro imaginario, el clínico es sinónimo de semidiós, hacedor de la vida y de la muerte...

Son los modernos hechiceros, los que ocupan un lugar preeminente en la tribu, a los que imploramos la sanación...

Probablemente esta aproximación os pueda parecer grotesca, pero pensad que en nuestra mente del siglo XXI pesa la organización de la tribu con sus estratos... ¿y quién osa ponerse al mismo nivel del hechicero?

Por tanto no se trata tan sólo de ofrecer herramientas sociales, es ir mucho más allá de Internet en la consulta, hay que ir un paso más allá de la corresponsabilidad.

Si tenemos que introducir cambios en nuestras dinámicas de grupo, con todos mis respetos, necesitamos un tipo de profesional diferente de los que pueblan nuestro sector: necesitamos sociólogos, necesitamos antropólogos.

Podemos seguir dando palos de ciego y suplir con voluntarismo nuestras carencias, más ha llegado el momento de ponernos en manos de quienes realmente dominan los resortes del funcionamiento de la sociedad.

Necesitamos que nos ayuden si queremos tener éxito, una ayuda 360º... ayudar al paciente, ayudar al clínico, e introducir los cambios necesarios en el funcionamiento de la sociedad.

Y también necesitamos paciencia: introducir cambios como el que expongo no es cosa de un día...

Una biología diferente.

Muchos habéis visto la película Avatar... pero ahora os explicaré algunos detalles que no conocéis...

Los navi'i son una raza en la que no tan sólo hay diferencias físicas y psicológicas sino también culturales.

Un dato: nuestra vida está basada en el carbono, mientras la de ellos está basada en el galio.

No tienen el concepto de "médico" (un concepto que además les resulta ajeno) porque todos al nacer tienen los conocimientos intuitivos suficientes para ejercer su propio autocuidado.

Si un navi'i necesita más ayuda, puede conectarse con otros cerebros a partir de las terminaciones nerviosas de sus coletas y entre todos, dar las órdenes al cerebro del navi'i que lo requiera para que genere las moléculas que pueda necesitar.

Una de las cosas que más les sorprende de nosotros es el "traumatólogo"... su esqueleto es de titanio y por tanto no existen las "fracturas", ni tan siquiera la torsión.

Su piel es muy gruesa, virtualmente invulnerable a la radiación UV... Pandora está en la órbita de un sistema binario (dos estrellas, una de ellas gigante), con lo que la radiación UV es varios órdenes de magnitud superior a la que hay en la superficie de nuestro planeta.

La civilización navi'i es mucho más avanzada de lo que se muestra en la película... de hecho, disponemos de una estación espacial gigante entre los puntos Lagrange L4-L5, justo detrás de las nubes de Kordylewski: esto ha generado entre los exploradores navi'i otros problemas, como los generados por una prolongada exposición a la ingravidez y a la radiación gamma...

Para ellos el concepto "red social" les es ajeno, pues ya viven inmerso en una red desde su nacimiento... están mucho más cerca del concepto Gaia de Asimov que no el de Lovelock... y Gaia para ellos es cualquier ser vivo: se pueden conectar con todos.

En cuanto a su protocolo de galanteo y sistema de reproducción, es muy diferente del humano... la velocidad de crecimiento celular es 1000 veces superior al de las células terrestres... y el concepto de relación sexual también es diferente, pero en este aspecto no entraré en detalles: sólo deciros que la función reproductora y el sexo como placer son funciones biológicamente separadas.

Os preguntaréis: ¿y cómo es que sabes tanto de los navi'i?

Porque yo... yo soy uno de ellos.


Y si queréis convertiros en "un durmiente": http://www.avatarizeyourself.com/

lunes, 27 de diciembre de 2010

El vuelo de la gallina.

En el post anterior, os hablaba jocosamente de "la visión de los 1000 metros..."

La realidad es que los gestores habitualmente usan esta visión para los cambios en profundidad, pero más que mirar en horizontal, miran en vertical... y su visión corresponde a la que tendría el vuelo de un águila.

Alas extendidas, nada entre nosotros y el horizonte, volando alto, muy alto...

Y el problema es que para que cualquier cambio, cualquier iniciativa, funcione, es necesario aunar el vuelo del águila con el vuelo de la gallina... a ras de tierra, agitando las alas sin parar, avanzando a trompicones y eso sí, con nuestras cortas patas tocando el suelo.

El águila debe poder prever las dificultades, y la gallina, resolverlas para poder seguir adelante.

Pocas veces encontramos en una única persona gallina y águila juntas: las más encontramos águilas de vuelo alto, y lo que menos gallinas "killer" capaces de avanzar a pesar de las dificultades...

Se atribuye a Séneca la frase "Ad astra per aspera" (a las estrellas a través de las dificultades)...

También fue el lema de las misiones Apolo de la NASA... y la gallina llegó a la Luna. :-)

viernes, 24 de diciembre de 2010

De "Maimónides" a "Pandora": el porqué de una decisión.

Habéis abierto esta página y os encontráis con un diseño diferente, con una cabecera diferente, y con el mismo editor... miráis el histórico y veis que el contenido Maimónides permanece intacto... leísteis el post anterior y os vence la perplejidad...

Dejadme que me explique.

La etapa Maimónides del blog cubrió una necesidad reivindicativa y combativa, pero desde septiembre del 2010 hasta ahora los posts ya no se han basado en pasado, ni tampoco en lo bien que lo hacen en otros lugares... se han basado en las necesidades de los profesionales y los ciudadanos, en la gente real, y sobre todo, hemos hablado de líneas de acción, de visión... de futuro.

Mi actual posición no me permite tener una postura reivindicativa, máxime cuando tengo una cierta capacidad de inducir cambios... y por tanto, debo ser coherente.

Personalmente, estoy agotado... cuando escribí el post anterior estaba sujeto a una presión bestial, y ahora (y quizás debido precisamente al post) la situación se ha suavizado mucho: la situación de agotamiento no ha cambiado, pero si tengo una visión mucho más clara... creo que en los Marines lo llaman "la visión de los 1000 metros..." :-)

Así que este cambio debía ir acompañado de otras medidas... un cambio de marca personal (en Twitter, por ejemplo) y en el nombre del blog, aunque se mantiene la misma URL: probablemente arriesgado, pero creo que necesario.

Desde el punto de vista visual también hay un cambio: tres "beta tester" y grandes amigas, Montse Carrasco, María García-Puente y María José Alonso han aportado su opinión... hay un cierto nivel de conflicto sobre la imagen de fondo, pero para algo existe el voto de calidad... ;-)

¿Y por qué "Perdidos en Pandora"?

Es un nombre influenciado por Avatar (me encantó) y que simboliza el mundo que tenemos delante, que podemos y debemos mirar más allá del horizonte...

Pandora simboliza esto: un mundo nuevo, virgen, con riesgos compensados con las maravillas que encontraremos cuando lo exploremos.

Como humanos, tenemos un miedo cerval a lo desconocido, a abrir nuevos caminos: el miedo a perder la zona de confort nos impide avanzar, y nos refugiamos en la crítica con la secreta esperanza de que nada cambie...

Lo siento, yo no tengo miedo.

Ya no me debo esconder de nadie, y menos detrás del nombre Maimónides.

Dejadme que sea yo.

Pienso que es posible mejorar el mundo... diré más... es posible cambiar el mundo... diré más... estamos cambiando el mundo: cada paso, cada acción positiva que hacemos es un paso menos para conseguir nuestro propósito y os lo dice alguien que en estos momentos planifica a 30 años vista.

Aquí no voy a reivindicar... aquí indicaré lo que creo que se debe cambiar, el porqué y el cómo... aquí hablaremos de organización, de TIC, de sanidad... hablaremos de esperanza.

Esta es la misión de este blog.

Hasta siempre, "Inquietudes de Maimónides"...

Adelante, "Perdidos en Pandora"...

lunes, 13 de diciembre de 2010

That's all, folks!

Hoy me he sorprendido escribiendo un post que no aportaba ningún valor... me he descubierto escribiendo algo que yo, de leerlo, lo hubiera rechazado de plano.

Por eso creo que ha llegado el momento de decir basta... ya anuncié que si en algún momento descubría que lo escribía no aportaba valor, lo dejaría.

Y ese momento ha llegado.

También ha llegado el momento de parar, de reordenar mi vida, de volver a ser quien era... en suma, de ser feliz.

No me gusta decir adiós... probablemente vuelva, pero no sé cuando, ni de que manera.

Necesito parar...

Gracias por haberme acompañado hasta aquí.