martes, 23 de febrero de 2010

Efectos colaterales.

Conversación de esta mañana con un responsable de admisiones.

Hablamos de dos hospitales comarcales, uno situado en la corona metropolitana de Barcelona y otro situado en la Catalunya central, en un área más rural.

Cito textualmente:

"Estamos notando un descenso en las primeras para especialidades, así como rehabilitación y lista de espera para prótesis".

"Nos encontramos que muchos pacientes en lista de espera nos piden retrasar su intervención un año más, con lo que significa que deben ser borrados e inscritos de nuevo".

"La única línea de actividad que en este momento está experimentando un claro incremento es Salud Mental".

Dado el modelo de financiación de los centros sanitarios públicos catalanes, esto no puede ser más que una noticia no demasiado buena.

Estudiado el caso, se produce un incremento significativo de cambios de lista de espera y absentismos en la franja de población en edad laboral y con trabajo, y es independiente de la situación geográfica del centro.

No voy a añadir más...

¿Alguien más ha notado esta tendencia en su hospital?

P.D.: NOTA ACLARATORIA: La presión asistencial existe, las listas de espera también, y para el gran público apenas puede tener trascendencia las tendencias que apunto en el post... pero si creo significativos que en la población con trabajo tenga este comportamiento, tanto como para que pueda ser estudiado por métodos estadísticos.

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