viernes, 8 de febrero de 2008

Del poder de los políticos sobre el trabajo diario.

Un caso real:

  • Una comunidad autónoma.
  • Un consejero de Sanidad.
  • El pool de hospitales públicos.
  • Un cambio de HIS en todos ellos, para todos el mismo producto.
  • Un hospital piloto.
  • Una empresa consultora / implantadora.

Todos ya sabemos como funciona esto...


Según el plan de proyecto, el piloto debe arrancar en estas fechas.

La dirección de proyecto del hospital y la gerencia dicen que no están preparados.

La consultora dice que sí lo están.

¿Y que hace el poder político?

Decide que se debe arrancar, a pesar de la información que fluye desde el hospital sobre el estado del proyecto.

¿Por qué se toma semejante decisión?

Podemos pensar en varias causas:

  • Por no estar madura la implantación
  • Por deficiencias en el producto: no cumple especificaciones, no es estable
  • Por deficiencias en la infraestructura: (falta o problemas) de red, de CPD, de estaciones de trabajo...
  • Por una deficiente o nula gestión del cambio
  • Por oportunidad de réditos electorales

y seguro que nos dejamos algunas en el tintero.

Ya es complicado cualquier cambio de sistema de información como para que encima, quien debiera respaldar al centro piloto, se inhiba o como mínimo recabe información objetiva del estado de la implantación.

Pienso que una implantación de un HIS es suficiente compleja como para replanificarla si no se dan las condiciones objetivas óptimas de arranque.

El símil sería el tener una serie de anillas colgando a diferente nivel, y un palo que debe atravesarlas todas ellas...

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