miércoles, 9 de noviembre de 2011

Despotismo ilustrado.

En estos días de rosas y miel, en los que asistimos a eventos, comentamos y difundimos aquellas entradas que generan nuestro interés, y en general, nos jaleamos los unos a los otros sin pudor alguno, continúo reflexionando sobre algunas cosas que en su momento generaron un post que sólo algunos entendieron, mientras que otros lo castigaron -quizás justamente- con la mayor de las indiferencias.

Y es que el hecho es que la mayoría de nosotros vivimos instalados en una torre de marfil llamada zona de confort, ajenos al mundanal ruido de la realidad, de lo tangible, construyendo castillos en el aire, generando grandes expectativas que ilusionan, y que al final, por falta de iniciativa, porque quienes las propugaron se inhiben, porque quien detenta poder para cambiar las cosas no lo ejerce, en general, por miedo a perder el cómodo colchón del salario a fin de mes y jirones de su reputación -a algunos de los líderes de la manada de nuestra bien amada blogosfera les pierde la estética y salir bien en la foto-, quedan tantos hermosos cadáveres en el camino como iniciativas fallidas, que, dicho sea de paso, también se han llevado buena parte de nuestras ilusiones.

Por otro lado, me sorprende la preponderancia de quienes agazapados en la cómoda trinchera de la crítica más feroz, y creyéndose por encima del bien y del mal, son incapaces de aportar soluciones y vías de salida -y ojo: probablemente por ello encuentran oídos sordos a sus reiteradas peticiones de diálogo-, porque probablemente descubriríamos con estupor que solucionados los problemas reales que denuncian, encontrarían sin duda otros para mantener su estatus de "luchadores por la libertad", incapaces de evolucionar desde sus posiciones mentales de trinchera.

No quiero hablar de los troll, exiliados o no, cuyo único afán es adquirir notoriedad a costa de quien justamente la detenta, y que lo único que demuestran en su diálogo de sordos es su notoria inmadurez e inexperiencia…

Creamos espectaculares y mediáticas conversaciones en Twitter sobre el impacto del social media en las organizaciones sanitarias teniendo como target el paciente y en ninguna de esas conversaciones he visto nunca a un paciente involucrado y que participe... y lo siento: la frase "todos somos pacientes" rezuma hipocresía; el comportamiento de cualquiera de nosotros delante de la enfermedad es diferente al de un ciudadano "de a pie", pues sabemos usar el sistema y nuestros contactos para nuestro beneficio, y ellos no tienen esa ventaja.

Y en nuestra infinita soberbia, somos incapaces de pensar que si hablamos de pacientes y ellos no acuden a nuestras conversaciones, que quizás y solo quizás, estamos haciendo algo mal... quizás somos incapaces de tender puentes, de generar interés, de hablar su mismo lenguaje.

Nuestra solución pasa por pensar que sabemos lo que quiere el paciente; y pregunto: ¿cómo sabemos lo que quiere el paciente si no le preguntamos... si no hablamos con él?

Creemos pertenecer a una élite de adelantados, de elegidos, nos creemos salidos del muslo de Júpiter y como, insisto, vivimos en nuestra torre de marfil, sólo aceptamos que entren en nuestro particular Valhalla a aquellos nuevos miembros de la comunidad que a priori sabemos que van a jalearnos, que van a ser amables y cuyas aportaciones no nos separen de nuestra virtual poltrona... quizás porque en el fondo, no tenemos la suficiente madurez para aceptar las críticas, ni tan siquiera las constructivas; quizás también tenemos miedo a descubrir que nuestro vecino o vecina virtual sepa más que nosotros y perdamos ascendencia sobre la manada.

No somos tan diferentes de aquellos a quién criticamos, de quién referimos, de los que se aferran a sus posiciones de poder, sean reales o imaginarias, incluso tan sólo sustentadas por un inevitable PowerPoint...

Al final, propugnamos una versión electrónica del despotismo ilustrado, donde hacemos todo por el paciente sin el paciente, y ante las peticiones de éstos, nos comportamos como modernas María Antonieta, mandando dar pasteles 2.0 al pueblo cuando éste nos demanda diálogo, para que parezca que hacemos algo más, para que todo siga igual; y esto es porque ser 2.0 no es usar una determinada herramienta, se trata de actitud, y si en las distancias cortas se practica un discurso plano y monocorde sin derecho a réplica, no se es 2.0: se es otra cosa.

Hablo en el tiempo verbal "nosotros" -primera persona del plural- porque no soy ajeno al estropicio, porque formo parte del entramado y porque también he oído los cantos de sirena de los aduladores, y uno no es de piedra; y lo digo con vergüenza, dolor y amargura.

Creo sinceramente que debemos dar un paso atrás y recuperar los orígenes para poder seguir avanzando.

Creo que, al igual que el amor -entendido de manera transitiva- es dar y recibir, en el 2.0, es hablar y escuchar, compartir y colaborar, es el diálogo... esa es la esencia del "invento", esa es su humildad y su grandeza.

Ese es el camino.

15 comentarios:

  1. Te doy la razón a medias, Rafa, aunque quizá la tengas entera. Tú llevas mucho más tiempo por aquí que yo y conoces más el patio. Yo soy una recién aterrizada a la que todavía esto del 2.0 le hace abrir los ojos y la boca como un niño que recibe un regalo.
    Tienes razón en que esto es un poco endogámico. Esa sensación también la he tenido yo. Pero también creo que puede ser todo lo endogámico que uno quiera. Supongo que hay gente, como bien dices, que se sentirá bien a gusto en su zona de confort, rodeado de su grupo, con un discurso bien elaborado que hace que sus congéneres le aplaudan pero que no es más que pura demagogia, y que a la hora de "hacer lo que dice que hay que hacer", por el motivo que sea, al final nunca se haga nada.
    Una cosa que me llama la atención en esto de las redes sociales es la capacidad que tienen algunos para teorizar (a mi me dejan con la boca abierta ante tanta sabiduría, en algunos casos pseudosabiduría). Lo de pasar a la acción, que lo hagan otros. Parece que creen que ellos son las mentes pensantes, ellos han dado la solución. El que quiera, que la lleve a cabo.
    Pero te doy la razón a medias porque también he podido comprobar que no todos son así. Muchos no están aquí para ser jaleados, ni para teorizar, sino para compartir conocimiento, para buscar soluciones a sus pacientes de la vida real, para crear herramientas que hagan más fácil que esto de lo que se habla aquí llegue al mundo "terrenal".
    Es cierto que hablamos de las necesidades del paciente sin pacientes. En eso no nos diferenciamos muchos de las Jornadas, Congresos y debates sobre casos clínicos. Pero la puerta está abierta, aquí puede entrar cualquiera. No podemos obligar a nadie a entrar.
    Quizá lo que tenemos que hacer,y voy a teorizar :-), es preocuparnos de señalar mejor la puerta de entrada o traerlos hasta aquí de la mano.
    Gracias por hacerme reflexionar.

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  2. Querido Rafa!

    Tu reflexión me parece pertinente y adecuada en los "tiempos que corren". A veces, es difícil diferenciar el jaleo de lo que es capaz de construir, pero sabes, al igual que nos comentaba Esther, que hay personas, grupos, que están intentando hacer cosas para ayudar a las personas que cuidamos y eso tenemos que valorarlo de manera positiva.
    Por otro lado, y en más de una ocasión hemos hablado del riesgo que tiene todo esto y en los últimos días, ya se han vertido opiniones en esta línea, en la de dejar de mirarnos al ombligo (un servidor el primero) e intentar buscar la respuesta a la pregunta de ¿Y todo esto para qué?. Antonio, día a día, no deja de decirme (y tengo que darle toda la razón) que debemos ser capaces de diseñar, de hacer las cosas buscando resultados en salud (estoy teorizando, jeje) y esto implica preguntar a las personas que cuidamos que es lo que necesitan.
    Coincido en que debemos volver a nuestros orígenes, de hecho, siempre tendríamos que tenerlos presente. Las relaciones humanas, el face to face, utilizar los sentidos para establecer una adecuada comunicación, la empatía, la intensidad de una conversación… todas estas cosas pueden hacerse por las redes, pero bajo mi punto de vista, no hay nada como decir “Hola, buenos días”, mirando a los ojos de la otra persona, viendo su sonrisa, ver, sentir, escuchar su voz…
    Para terminar, somos humanos y es normal que en ocasiones nos dejemos llevar por el jaleo, la fiesta y el ombliguismo (a quien no le gusta un poquito todas estas cosas), sino seríamos unas cuantas máquinas perfectas que todo lo harían fantástico y no tendrían la oportunidad de modificar su camino cuando se encontraran con errores como los que nos estamos encontrando ahora nosotros.
    Reflexionemos y modifiquemos aquello que no esté bien y sigamos caminando juntos (otra vez teorizando).
    Gracias por hacerme reflexionar sobre este importante asunto. Lo tendré presente.
    Un fuerte abrazo

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  3. Volvemos a lo hablado muchas veces, el 2.0 es un reflejo del 1.0. Si no comunicamos con los pacientes en el 1.0 y esta es la queja en muchas encuestas de calidad y por otra parte lo que mas se valora por "el paciente" en el personal sanitario, poco vamos a poder hacer en el 2.0 porque no traemos la lección aprendida. El hecho que no haya face to face y que alguien pueda tomar esto como una ventaja por su personalidad tímida o poco comunicativa, no hace al 2.0 un elemento facilitador de la comunicación, se queda en elemento discursivo y esto es lo que sucede muchas veces.
    Un gran post para reflexionar. Un abrazo.

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  4. Yo hablo como paciente, aunque es cierto que soy una privilegiada por la especialidad en la que trabajo.
    Siempre he pensado que los principales usuarios de la sanidad son los mayores y a ellos es realmente difícil que los puedas empoderar.
    No tienen acceso a las nuevas tecnologías o simplemente las ven como algo engorroso y difícil.
    Me parece correcto el objetivo del paciente,pero antes se tendría que evangelizar al resto presonal sanitario. Creedme, he preguntado cada vez que entrevisto a algún médico o enfermero o incluso fisioterapeuta y salvo los que estamos en el 2.0 ninguno sabe lo que es,qué se puede hacer y cuáles son sus beneficios y desventajas.
    Muy pocos, por no decir ninguno de éstos, quieren dedicarles más horas a la prevención y curación que las que destinan en las consultas. Tampoco quieren publicar sus trabajos en la red, bien porque consideran que no tiene suficiente reconocimiento, bien porque siguen bajo el estatus de 'medico= dios' y que nadie les diga lo contrario.
    Aun me sigo encontrando con médicos que hay que tratarles de usted, más allá de la cortesía y educación. Se consideran a sí mismos seres místicos con gran sabiduría y tu eres un pobre imbécil que ha de acatar todo lo que él/ella diga. Sin importar tus necesidades de comunicación ni de empatía.
    No lo reprocho. en realidad es una profesión y te pagan por ello. En tu consulta. No están obligados a nada más.
    Se puede hablar para el paciente, pero si no se unen los profesionales, los pacientes somos los últimos en el escalafón.
    No se puede arreglar algo cuyos miembros no quieren o no saben cómo arreglarlo.
    Como Esther, las herramientas están ahí, pero no se puede obligar a nadie. De ahí la necesidad de 'evangelizar' a los profesionales, que lo consideren como algo necesario, y luego seguir trabajando en el día a día.
    Enhorabuena por la entrada. Como bien dice Esther, me ha hecho reflexionar.
    Gracias.

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  5. Buenos días
    El tweet de @cuidandosfs ¿cómo sabemos lo que quiere el paciente si no le preguntamos? me ha traído a comentar tu post, que ya había leído.
    En el curso salud en la web 2.0 tuve ocasión de preguntar a una ponente :¿os resultaría útil en tu red de pacientes contar con un profesional sanitario para supervisar vuestros "intercambios"? Por ejemplo, cuando un diabético le pregunte a otro cuántos kalimotxos se puede tomar sin problemas en las fiestas de su pueblo. Su respuesta fue: en principio, médicos no, gracias. Una mujer encantadora por otra parte , aunque no me "quiera".
    A mí lo que encuentro aquí me hace disfrutar, conocer, aprender y obtener recursos que en ocasiones traslado a mis pacientes y en otras son solo para mí.
    Besos

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  6. Pienso que está muy bien preguntar al paciente, pero también se podría pensar a la manera de Steve Jobs que no sabrá lo que quiere hasta que se lo demos.
    Y a los "hermosos cadáveres" yo los llamaría interesantes prototipos, algo así.
    Besos

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  7. Ante todo gracias por hacernos mantener el culo pegado a la silla y ayudarnos a no levitar.

    A partir de aqui... primero te diré que es dificil no levitar y es dificil no ser endogámicos. Somos humanos y necesitamos incentivos para hacer esfuerzos. Y la mayoria hacemos "todas estas cosas" en nuestro tiempo libre por lo que las compensaciones a tanto esfuerzo hay que buscarlas en el mismo lugar del esfuerzode ahí que sean continuos los refuerzos y feedbacks a cada uno de los productos que generamos. El #wenrolling es motivador y necesario.

    Eso no quita que esto sea un riesgo de que podamos perder el norte. Nosotros hacemos esfuerzos diarios por no perderlo. Y por eso repetimos y nos repetimos continuamente , pese a los agasajos, qaue somos dos shuflas. Dos simples "enfermeras de un hospital de tercera". Somos conscientes de que, pese a todas las fantasias 2.0 que leemos, generamos u consumimos, no somos mas que eso.

    Lo que tampoco quita que no podamos seguir generando. Generando cambio, generando conocimiento, generando inercia. Porque el mundo está cambiando... todo esta cambiando.

    Que no participa el paciente? porque lo mismo estamos esperando que venga... y el esta esperando lo mismo. AL final nos encontraremos...no me cabe duda. Mientras sigamos moviendo!

    Que no generamos resultados en salud?? Los generamos en el 1.0? Si! El 2.0 puede mejorar el 1.0? tambien! entonces se generarán mediante el cambio! Mediante la transformación de los procesos actuales... pero eso es cambiar cultura, y eso es muy lento, mucho mas lento que lo rapido que va el mundo basado en las TICs.

    Fin!! Gracias por mantenerme vivo....

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  8. Hola Rafa!

    Pues ya ves que merece la pena...positivo tu post, nos has hecho y estás haciendo reflexionar.

    Es cierto que la mayoría de las personas se hayan anclado en su zona de confort...parece menos arriesgado, pero eso no provoca el cambio...

    Yo apuesto como much@s de nosotr@s por el atrevimiento (en el buen sentido eh? je!), entendiendo "el atreverse" como un salir de esa zona de confort y generar, como bien dice Ándoni el cambio.

    Momentos como el que nos acabas de dar hacen que reflexionemos sobre lo que hacemos, cómo los hacemos y lo más importante para qué lo hacemos.

    Yo me atrevo...

    Un abrazo y muchas gracias.

    Juany

    PD.- Igual tendríamos que hacer un cronograma de encuentros...por lo que serafin ha comentado del "face to face" ;-)

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  9. @Esther: no es un retrato lineal de todos los perfiles, ya digo en el post que son la mayoría... hay gente competente, seria y honesta que sí hace cosas, a menudo con pocos medios... este post no es para ellos.

    Como dices, es cierto, hablando ahora de pacientes, que tienen la puerta abierta para entrar, pero ¿perciben que tienen la puerta abierta? ¿lo saben? ¿se lo hemos dicho? Dejando aparte el tema recurrente de la fractura digital -mucho más importante de lo que en general creemos- no se ha hecho una acción decidida para captar a esos actores, hacernos atractivos y amables y que vengan como mínimo a observar, e insisto: hay diferentes iniciativas, aisladas entre sí, para evitar que esto ocurra... pero no generan ni la mitad de ruido que otras que a mi juicio son estériles.

    Tengo ePacientes identificados en el TL: con alguno he llegado a hablar presencialmente, pero su discurso es "no lo entiendo, no os entiendo". Es ahí donde fallamos, ese es el reto que nos debemos plantear, antes que dar vueltas en círculo y descubrir de nuevo la sopa de ajo.

    Por tanto, totalmente de acuerdo con tu último párrafo, Esther. Muchas gracias por tu aportación.

    @Serafín: gran parte de lo contestado a Esther es aplicable también en tu caso... y si, somos humanos, y nos encantan que nos adulen, y que nos hagan sentir especiales... ¿A quién le molesta una carícia, que le digan que tiene una sonrisa bonita o qué guapo que está? A todos nos gusta que nos acaricien el ego, pero ello no nos debe hacer perder la visión de los 1000 metros, al decir de los Marines.

    @Carmen: completamente de acuerdo. Muchas gracias por tu comentario!!!

    @Laila: Buena aportación la tuya... y totalmente de acuerdo: hay que evangelizar a los profesionales. Sin duda: si ellos no se lo creen, cómo convencerán a los pacientes? Muchas gracias por tu aportación!

    @Blancauo: punto de vista interesante y provocador. Los de los dos comentarios. En el primero, queda claro que en el ejemplo que propones que el diabético no ve al profesional como alguien cercano sino como un aguafiestas... quizás el sanitario tiene que ir a tomar kalimotxos? O existe una vía intermedia en la que el sanitario puede hacerse más cercano sin provocar "el síndrome de la señorita Rottenmeier"? En este caso, la opinión de un psicólogo nos ayudaría mucho para componer la estrategia más adecuada, no crees?

    En el segundo, disiento: Steve Jobs creaba cosas nuevas; y creo que aquí se trata de restaurar al paciente lo que siempre ha sido suyo, más una dosis de confianza. De cualquier modo, punto de vista interesante para reflexionar, porque tampoco tengo la certeza absoluta.

    @Andoni: comentario de lujo y genuflexión. Shufla, yo me inclino ante tí. Muchas gracias por tu reflexión acertadísima! :-)

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  10. @Juany: celebro que el post haya servido para provocar la reflexión. En cuanto al face to face, es importantísimo... las distancias cortas importan y mucho. Hace unos meses hablaba en uno de mis post "Ruido de fondo", en el que decía que las redes sociales tienen un efecto potenciador de la atención porque al no poder percibir el lenguaje no verbal, al no tener el "ruido" de una entrevista presencial hace que cualquier interacción 2.0 a través de redes sociales tenga un efecto devastador en nuestro sistema límbico, y es así como podemos "sentir" emociones de una manera más intensa que no de modo presencial; básicamente porque al no percibir lenguaje no verbal, fijamos nuestra atención en el texto escrito. Pero lo que aún ninguna red social puede transmitir ni emular es una caricia, un beso, un abrazo... :-)

    Lo del cronograma de encuentros face-to-face irá en un GDocs? ;-)

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  11. Os comento mi experiencia:

    Acabo de llegar de participar en un Congreso Nacional que se esta celebrando en Granada. Paralelamente los especialistas médicos y la enfermería están debatiendo contenidos científicos, muy bien estructurados, ponentes muy adecuados...todo bien. Un congreso "de los de toda la vida".
    ( Esta vez no me meto con la evaluación de resultados ejej)

    Sólo con las relaciones humanas que se generan ya estária justificado el congreso.

    Pero...¿¿¿cuál fue mi sorpresa cuándo vi al leer el programa que ningún paciente y ninguna cuidadora tenían un espacio para compartir, para debatir el cuidado con ellos, sus emociones, sus opiniones???

    Bueno, pues ¿qué he hecho? Irme a hablar con los pacientes y sus cuidadoras y he llevado su VOZ al foro enfermero como segunda parte mi ponencia (que era de metodologia enfermera), pero me he reservado 5 minutos para que "escucharan".

    Al salir me han dicho que han sido "los 5 mejores minutos del congreso", poder escuchar las opiniones de los pacientes y sus cuidadoras.
    El año que viene tendrán presencia real.
    Esto ha sucadido en la vida 0.0,en la 2.0 tendremos que buscar estrategias de acercamiento de las partes, si no, le sigue faltando una pata a la silla.

    La otra parte que planteas en el post me sirve para la reflexión y para la autocrítica. Pero tambien diré que aunque soy diábetica ¡¡¡a nadie le amarga un dulce!! #wenrolling
    Hay una parte del post en la que me pierdo (no puede una estar en tó)
    Muchas gracias por el post, a ti y a los comentaristas ;)
    Cuando pueda compartiré la experiencia en mi Enfermera 2.0, ha sido muy gratificante ESCUCHARLOS

    --

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  12. Felicidades Rosa! Seguro fueron momentos emotivos...que son los que dan sentido a nuestro trabajo.

    Seguimos avanzando. Un abrazote y a ver si nos vemos...Necesitamos un encuentro como el de Abla ;-)

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  13. Necesaria reflexión. Llevo muchos años en este mundo y se perfectamente que hay detrás de todo esto, muchas cosas buenas y otras más cercanas al humo o a los decorados del teatro, que no son reales.

    También somos nosotros los que llevamos arriba a nuestros lideres de opinión y les damos "poderes" para dirigir la comunidad.

    La humildad debe ser el eje central de todo esto. Sin ella, es facil salirse del camino y constriuyir uno propio, mas acorde a nuestros intereses.

    Un abrazo y gracias

    PD Con el ojo "estropeado", no he podido comentar hasta hoy.

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  14. Hola Rafael,
    Me gusta tu reflexión como un llamado de atención necesario pues suele suceder (y creo que en todos los ámbitos) que es más lo que hablamos que lo que hacemos.
    Aunque como ya algunos dijeron si creo que hay varias personas involucradas en la salud y redes sociales que están haciendo aportes y es preciso fijarnos en ellos en vez de solamente ver lo que no hacemos.
    Creo que es preciso escuchar a los pacientes, no solo por ser 2.0 sino como ha debido ser siempre, simplemente el 2.0 nos ofrece una herramienta más y debemos aprovecharla.
    Ojala tu post nos sirva a todos para animarnos a hacer o por lo menos involucrarnos con los que ya están haciendo y no solo para mirar lo que no se esta haciendo.
    Un saludo!

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  15. En mi semana de desconexión dospuntocérica forzosa me pierdo esta entrada. Y de hecho, haber tenido poco acceso a la red y mucho tiempo para pensar durante estos días me ha hecho reflexionar sobre muchas cosas, una de ellas ésto que magníficamente cuentas en esta entrada.

    No creo que en el 2.0 exista endogamia, al menos no más de la que ya existe en el 1.0. Que a nadie le amarga un dulce, está claro, pero el rechazo a la incorporación al grupo de nuevos miembros (recogido en la definición de endogamia) no es característico del 2.0, y lo digo por experiencia propia.

    Muchos de los que nos movemos por el 2.0 pensamos que la clave (y sobre todo, la magia) de ésto está en compartir, en avanzar juntos, en todos juntos mejor que uno solo... Pero estoy de acuerdo en que también hay gente que sólo quiere que le "doren la píldora" y les digan los guapos que son, lo bien que lo hacen todo, bla, bla, bla... pero éstos también están en el 1.0 y a mí no me interesan.

    Con respecto a los pacientes, estoy de acuerdo con Andoni. Creo que más pronto que tarde acabaremos encontrándonos. Unos pocos pacientes y unos pocos profesionales ya estamos en el 2.0. Solo falta que cada vez el número sea mayor y que pronto nos encontremos.

    Gran entrada Rafa (como siempre) y gran tema para hacerme seguir reflexionando. Un beso.

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