martes, 13 de noviembre de 2012

El cóndor pasa.

Dentro del proyecto en el que estoy implicado, estamos en este instante a D-60, es decir, a 60 días del arranque del que, sin duda, es uno de los sistemas de telemedicina más avanzados y masivo del mundo -del que desgraciadamente no puedo dar más detalles- pero que encaja perfectamente en la filosofía "ya no es tiempo de pilotajes".

Esto, de per se, implica un fuerte desgaste: como director de proyecto, coordino un equipo de cuatro empresas, más la coordinación con el equipo del cliente, lo que significa que en mayor o menor medida hay implicados más de 50 profesionales en tres países distintos.

No es fácil; a veces requiere mucha mano izquierda y hacer auténticos malabarismos en la gestión de las personas para llevar a buen puerto la tarea que tenemos encomendada.

También es cierto que afronto esta fase final con renovadas energías e ilusión, pues este verano pasado fue especial y diferente; me cargué de energía a tope, y existen poderosas razones por las cuales en estos momentos y más que nunca, siento que nada puede escapar a mi alcance; más que nunca, desprecio con toda mi alma el significado de la palabra imposible.

Sirva esto como introducción para que entendáis que entraré en una dinámica de trabajo y viajes que me van a impedir el poder ir actualizando el blog durante un tiempo; estimo que el próximo post previsiblemente se publicará a principios de febrero de 2013 -aunque no renuncio ni mucho menos a publicar antes si mis asuntos me lo permiten-.

¿Riesgos? Los hay, sin duda, pero de un tipo muy diferente a los que enfrentaría un director de proyecto en España; vamos a estar en una zona muy peligrosa -en la que ya ha habido un intento de secuestro de un consultor-, así que procuraremos mantenernos sanos y salvos, y volver para abrazar a nuestros seres queridos; creedme, prefiero no pensar en la letra pequeña referida a la repatriación de los cuerpos.

Os echaré de menos.

4 comentarios:

  1. Estimado Rafa, me alegro mucho de que tus baterías estén repletas de energía para acometer lo imposible. De vez en cuando recuerdo aquella charla en El Vendrell y también nuestro primer encuentro en el Carlos III con motivo del I Congreso de la Blogosfera.

    Cuando termines el Proyecto que llevas entre manos me gustaría repetir aquel encuentro, donde tu gustes, aunque sea menos tiempo si no dispones de tanto, para contarte algo.

    Un fuerte abrazo y que vaya bien.

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  2. rafa! espero que todo vaya muy bien y que vuelvas sano y salvo.aquí estaremos esperándote con los brazos abiertos. Cuídate!

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  3. Lo importante es que vuelvas sano, prioridad máxima sin duda. Lo mejor es que este tipo de proyectos son los que nos ayudan a conocer nuestras capacidades y hacen que la ilusión y la energía se multipliquen en otras facetas. Y eso, ya se nota creo.

    Seguro que todo tiene final feliz. Mucha suerte y buen viaje Rafa :)
    Una abraçada molt forta

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  4. Después de intentar comentar sin éxito tres veces desde el móvil por fin mi memoria me ha recordado que te debía un comentario cuando tenía el portátil encendido.
    Ten cuidado, buen viaje y muchísima suerte. Nos leemos por las redes.
    Un abrazo Rafa.

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