viernes, 16 de marzo de 2012

¡Papá, quiero una Blackberry!

Esto es lo que me dijo mi hija de 9 años hace unas dos semanas. 

Le pregunté porqué necesitaba una Blackberry. Me respondió que una niña de su clase llevaba una a escondidas. Le dije que tendría un smartphone cuando ella pudiera pagarse su consumo de voz y datos, pero que mientras tanto, no lo necesitaba.

Añadí que llegado el caso, no hablaríamos de Blackberry, sino de iPhone o Android...

Esta conversación que tuve con Júlia estoy seguro que se repite, de una manera u otra, en muchos hogares españoles con menores pre-adolescentes o adolescentes.

Siguiendo con el hilo del Programa de Protección de Princesas, nos enfrentamos con un reto nuevo: dispositivos que se pueden llevar en el bolsillo o en el bolso, con conexión a Internet, con apps de redes sociales, cámaras de fotos, email, navegador de Internet... ¿cómo protegerles?

Esto es lo que escribí ayer por la noche, en el que mi estado de ánimo era que "hay un síntoma, tenemos que empezar a estudiar la respuesta: sin prisa pero sin pausa"; esta mañana el síntoma ha pasado a estado de emergencia.

Esta mañana me llamaba mi ex-pareja, alarmada, porque en el teléfono de mi ex-suegro, un Nokia 5800, se habían recibido unos SMS premium de una empresa en los que se iban a cargar una cantidad inferior a 10€ en el recibo del teléfono, al mismo tiempo que otro SMS, éste de Orange, advirtiendo que se había contratado un servicio Premium.

Tras unas preguntas en las que dejé claro que estos SMS Premium habían llegado porque alguien había hecho alguna acción y no había sido casualidad, mi ex-pareja interroga a mi ex-suegro y él afirma que no hizo nada... al final descubren que fue mi hija mayor: aprovechando un descuido de mis suegros, cogió el móvil, usó la navegación por Internet, llegó hasta una página de juegos, le pidieron el número de móvil, aceptó la inscripción... y el resto os lo podéis fácilmente imaginar.

He contactado con Orange para el bloqueo del acceso a todos los servicios Premium, y me han dado también la opción de establecer una contraseña, privada entre Orange y yo, para que nadie tenga la tentación de hacerse pasar por mí y levantar el bloqueo. Desconozco si los otros operadores móviles españoles tienen un programa similar de protección adicional por contraseña para evitar suplantaciones.

Por otro lado, ya he comunicado a mi ex-pareja que deben tener los móviles bloqueados y siempre controlados.

Después del "susto", comprenderéis fácilmente que esté hipermotivado para cerrar el círculo de la protección de mis hijas.

Bien, pongamos manos a la obra.

Proteger un smartphone o una tablet no es algo que se pueda tomar a la ligera, pues al igual que un ordenador, también tienen sus usos educativos que no podemos despreciar, usos como los que apunta este estupendo artículo, "A Is for App: How Smartphones, Handheld Computers Sparked an Educational Revolution".

Para comenzar, os recomiendo la lectura del "Estudio sobre hábitos seguros en el uso de smartphones por los niños y adolescentes españoles" de noviembre de 2011, realizado por INTECO a través del Observatorio de la Seguridad de la Información y Orange.

Otro tema interesante a tener en cuenta en cuanto al acceso del menor a la telefonía móvil es el tiempo de exposición a la radiofrecuencia generada por el mismo, y es que aunque no existe una evidencia científica clara de los efectos nocivos del uso de teléfonos móviles sobre el cuerpo humano -de hecho, la OMS actualmente equipara el riesgo del uso de un teléfono móvil al de tomar café o respirar los humos generados por el tráfico de automóviles-, en julio de 2011 el gobierno británico, tal como se publicó en NHS Choices en noviembre de 2011, recomendaba que los menores de 16 años sólo deberían usar los móviles para llamadas importantes y por periodos cortos de tiempo.

Vistos los preliminares, describamos los escenarios que contemplaremos en este post.

Los sistemas operativos (SO) dominantes en el mercado español de smartphones son actualmente:
  • Android
  • iOS (iPhone / iPad)
  • Blackberry
Existen otros sistemas operativos presentes pero de uso minoritario como pueden ser Symbian o WindowsPhone / WindowsMobile. De estos no hablaré, básicamente porque en la población "de riesgo" se aprecian mayoritariamente dispositivos de los tres SO mencionados al inicio.

Android
Para Android existen toda una serie de Apps de control parental en Google Play (el antiguo Android Market): para mí la más interesante de todas es MobileMinder, que incluye entre sus prestaciones el uso de GPS para saber dónde esta el menor, el control de las apps de chat, los sitios web que visita, si ha visto porno o bien ha recibido fotos de contenido explícito... y lo mejor de todo es que está bien valorada por los usuarios y es gratis.

iOS
Es el único sistema operativo de móvil que lleva integrado de manera nativa funcionalidades de control parental. En este artículo de Apple se especifica cuál es el alcance de la protección, y en esta discusión de foro, se especifica cómo se activa la protección. 

Probablemente existan Apps que brinden más funcionalidad en la iTunesStore (a las 23:25 del día 16 de marzo, sólo hay 6 apps para iPhone y 6 para iPad que sean compatibles con la búsqueda "Parental control").

Blackberry 
Quizás de los tres SO es el que menos apps y características de control parental tiene; no obstante, existe por ejemplo Mobile Spy o PhoneSheriff.

De PhoneSherif cabe decir que existen versiones también para Android, iOS, Symbian y WindowsPhone.

Conclusión
Hemos hablado en este post y en el anterior de tecnología, pero la mejor protección es que el menor adquiera criterio, y que el uso de estas soluciones se haga de un modo gradual y sin ser excesivamente intervencionista. 

La mejor protección se compone de la razón y el diálogo.


P.D.: Aclaración: puede parecer raro al ser yo un padre divorciado, pero es que las líneas de móvil de mi ex-suegro y de mi ex-pareja siguen a mi nombre. :-)

miércoles, 14 de marzo de 2012

Programa de protección de princesas.

Hoy, a través del Twitter del Hospital de Nens de Barcelona, he leído este post del Dr. Santiago García-Tornel, sobre los peligros del Grooming, el cual me ha llamado poderosamente la atención, primero porque soy padre de dos niñas, y después, porque soy informático.

Debo decir que aunque las recomendaciones que hace el Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil son muy buenas y recomendables -los ordenadores en zonas comunes y nunca en la habitación del menor- también cabe decir que aunque se mantengan los equipos informáticos en zonas comunes, no siempre los padres pueden estar presentes cuando el menor accede a la máquina. Siempre habrá un trabajo, una búsqueda en la Wikipedia, fotos... y nosotros, los padres, tendremos que atender a nuestras obligaciones diarias. 

Si, por poner un ejemplo, el horario de la pareja está desequilibrado, de tal modo que difícilmente coinciden los dos al mismo tiempo para ejercer la supervisión, la presión del adolescente cada vez será mayor y las razones legítimas que aportarán harán que relajen nuestra vigilancia; cosa que no podrían hacer de ninguna manera si la pareja está presente en el domicilio, pudiendo dividir tareas y dedicándose uno de ellos a supervisar.

Lamentablemente esto es cada vez más difícil, pues las condiciones laborales pueden hacer que conjugar los horarios de ambos sea harto complicado.

Tenemos otro caso, que es el colectivo single, separados y divorciados, familias monoparentales, que lo tienen francamente difícil para supervisar y por tanto deben apoyarse en el adolescente y hacer un voto de confianza.

En mi caso, soy single, padre divorciado de dos niñas de 9 y 7 años; mi ex-pareja tiene unas habilidades digitales muy básicas -como un porcentaje muy elevado de la población, no lo olvidemos-, superadas de lejos por las habilidades de la hija mayor; ellas viven con su madre a 70 Km. de distancia de donde resido yo.

Esto complica las cosas, así que tras acordarlo con mi ex-pareja, he establecido un sistema de protección que me permite hacerme cargo a distancia de la protección de mis hijas, pudiendo monitorizar qué descargan, con quién se comunican sea email o chat, a qué páginas acceden, qué contenidos visionan, y a qué juegos juegan, pudiendo limitar su acceso ya sea por la edad declarada del juego o sencillamente negar la posibilidad de juegos; también es posible establecer en base diaria las franjas horarias en la que se permite el uso del ordenador.

Existen en el mercado soluciones comerciales de seguridad informática, como puedan ser las de Norton, Kaspersky o McAfee -por decir tres nombres, hay muchas más-, cuyos precios de partida van desde los 50€ -aproximadamente- hasta los 100€, y que necesitan de actualización constante, que suele estar incluida en el precio de compra por un periodo mínimo de un año, pudiendo hacer renovaciones sucesivas. 

A quién le pueda parecer excesivo pagar por la renovación de un programa de seguridad informático, le recomiendo que piense en ello como un seguro, el cual le brindará una protección efectiva contra malware y protegerá fotos, vídeos, imágenes... y a nuestros hijos.

Cabe considerar los efectos de la crisis; cabe considerar que muchas familias tienen pocos ingresos, y que tener 50€ más o menos en la cuenta corriente puede marcar la diferencia, así que os hablaré de alternativas gratuitas.

En el mercado español hay dos sistemas operativos dominantes para ordenadores de sobremesa o portátiles, de uso doméstico:
  • La familia de sistemas operativos Windows
  • La familia de sistemas operativos MacOSX de Apple

Windows
La solución para Windows -es la solución que he aplicado para mis hijas- sólo funciona con Windows7 y es la Protección Infantil de Windows Live, que pueden estar unidas a la suite de seguridad de Microsoft -también gratuita- Security Essentials.

Para ello el miembro de la pareja (o ex-pareja) o ambos, que se hagan responsables de la gestión del sistema de protección, deben tener obligatoriamente cuentas de Windows Live, como puede ser una cuenta de mail de Hotmail, MSN o Live, y que será también la cuenta donde recibiremos avisos y notificaciones.

No debe importarnos el crear estas cuentas si no las tenemos: pueden ser redireccionadas hacia cuentas de mail de otros gestores de correo como GMail o Yahoo!, con lo que recibiremos las notificaciones en un único punto.

Debemos descargar en el ordenador un software específico desde el link del site de Protección Infantil, y luego seguir estas instrucciones paso a paso

Cuando acabemos, nuestros hijos estarán en supervisión constante; no importa dónde estemos, a través de un navegador web podremos monitorizar el uso que hacen del ordenador.

Nota importante: el único navegador que debería estar instalado en dicho equipo es el Internet Explorer. Y sobre todo, nunca ceda su contraseña a su hijo. Cámbiela a menudo. Haga que sea difícil de recordar: números, letras mayúsculas y minúsculas mezcladas... recuerde que desde su web de supervisión y monitorización, sin tocar el equipo del adolescente, desde otro ordenador, desde el despacho, puede dar y revocar permisos. 

Apple MacOSX
Aunque me cuesta un poco pensar en que haya muchos niños y adolescentes en España que usen un Mac -y lo digo sin ánimo de ofender a nadie, pero una barrera para su uso es su elevado precio-, haberlos haylos, y en esta ocasión, aunque existe software específico para ello, mostraré algunas alternativas gratuitas, basadas en que el propio sistema operativo ya lleva integrado lo necesario para una protección eficaz. 

Apple, en su área de soporte, nos brinda estas instrucciones de configuración. 

También tenemos información en otras web sobre cómo proteger nuestro equipo Snow Leopard o Leopard

En última instancia, si tenemos una Apple Store en nuestra población de residencia, el personal de la misma suele atender preguntas sobre éstas y otras cuestiones referentes a la configuración de MacOSX.  

Conclusión
Siguiendo estas instrucciones ya podemos tener una protección razonable para los ordenadores de nuestros hijos, aunque desgraciadamente no son los únicos dispositivos con acceso a Internet que tiene a su alcance, también existen los smartphones y las tablets. 

En el próximo post explicaré como brindar una protección suficiente en estos dispositivos móviles.

martes, 13 de marzo de 2012

Historias de la historia.

Foto hecha por Montse Carrasco en el #hcsmeu_es BCN
No se si conocéis el concepto de "desvirtualización"... son las reuniones en las que, como efecto secundario beneficioso, ponemos cara, voz y piel a aquellos a quienes seguimos, a quienes leemos en el mundo de los blogs y las redes sociales.

En mi caso me encuentro a menudo situaciones sorpren-dentes durante la desvirtua-lización; un clásico es, por ejemplo, preguntar si la mujer de rojo existe o es un producto de mi imaginación, o por el Choto, o por otros posts que han cautivado vuestra imaginación; debo decir que después de mi speech en TEDxAndorra, hubo unos días que allá donde aparecía había literalmente cola para darme abrazos.

Como ya sabéis, no tengo un programa de publicaciones periódicas, y como habéis podido observar, escribo sólo sobre lo que atrae mi interés. Para mí, escribir no es tan solo algo que me distrae y me relaja, es también el resultado de uno de los rasgos más característicos de mi personalidad, aportar, compartir, y ser en todo momento un jugador de equipo.

La verdad es que no publico más porque muchas de las cosas de las que me apetecería hablar están sujetas a compromiso de confidencialidad -NDA-, y aunque tengo compilados más de 300 temas diferentes que podrían ser origen de un post, por razones puramente personales en los últimos tiempos no he tenido el empuje -o la chispa- que me motivara lo suficiente como para escribir y publicar posts.

Sin embargo, hoy he decidido romper mi silencio; y todo viene porque ayer tomé un café con un profesional del sector -lo que generará el que será, sin duda, el post más polémico que jamás haya escrito- y tuve una extensa charla -vía Whatsapp- con una buena amiga.

Me gustaría hablaros de las motivaciones, del impulso, de la chispa, que han sido el origen de algunos de mis posts más leídos; me gustaría hablaros de las historias de la historia.
  • Aunque no ha sido de los más leídos, en 2008 -época de vino y rosas, ¿recordáis?- yo ya hablaba de recortes sanitarios en la sanidad pública, y la chispa fue una conversación en un tren -una historia Renfe- con el CIO de un hospital catalán, miembro asimismo de su Consejo de Administración.
  • Si seguimos con las historias Renfe, decir que la mujer de rojo existe: superé mi timidez;  después de casi 12 años viéndola cada día por la mañana -soy muy tímido- me atreví a dirigirle la palabra; ante mi sorpresa, ella también se había fijado en mí: se llama Celia, y desde que se produjo mi salida del proyecto de Sant Pau no he vuelto a verla, aunque a menudo pienso cómo debe llevar sus viajes con sus hijos día a día en el tren.
  • De TEDxAndorra he publicado ya varios post, pero hay aún detalles que hasta ahora no había revelado: tal como explico en el post, los organizadores del TEDx podrían no haber aceptado mi candidatura. En ese caso el speaker propuesto habría sido Amalia Arce, la mamá pediatra.
  • ¿Y por qué "La magia de un abrazo" y no otro nombre? La idea partió de un simple y humilde abrazo que me dio Mercè Bonjorn en aquellos días, entre tristes y duros para mí.
  • Otros posts han sido el resultado de una comida, de un café, de una plácida sobremesa; en otros casos, como "Cuatro amigos que cambiaron el mundo", tropecé por casualidad con el libro cuando en realidad iba a escribir sobre la depresión...
  • "Despotismo ilustrado" es un post más visceral y sobre el que tuve muchas dudas antes de publicarlo; si salió a la luz fue porque mostré el texto a mi gran amiga Montse Carrasco -aprovechando una entrega de premios de Diario Médico que se llevó a cabo en el TNC, y apartados discretamente en un rincón- y me convenció de que se debía publicar sí o sí.

Después de ese post, confieso que se agotaron las pocas ganas que tenía de escribir; de ahí nacen los posts a cuatro manos que se redactaron conjuntamente con Esther Gorjón y se publicaron en "Signos vitales 2.0"; o el que hasta hoy era el último post de este blog, escrito conjuntamente con Juan Carlos Muria -realmente quien aporta el peso específico de la historia-, Iñaki González y yo.

Pero quizás la historia más extraordinaria es la que originó mis dos últimos posts en solitario, el de la inocentada de 2011 y el publicado en el blog de "Mírame, diferénciate", "Un cuento de Navidad".

El post de la inocentada tiene su origen en Benicàssim: una conversación -entre jocosa y formal-, delante de bebidas frías, con Serafín Fernández y Antonio Jesús Ramos -Cuidando.es- sobre el Código Choto: nos reímos mucho, y guardé esta conversación en mi memoria como posible tema de un post inocentada. 

Unos días más tarde, en el transcurso de una conversación telefónica posterior con Serafín, le comenté la posibilidad de publicar algo relacionado con el Choto, pidiéndole permiso para publicar la historia que tenía en mente, permiso que me concedió entre divertido y asombrado.

El caso es que se iba acercando la fecha y aunque la idea de dar una forma de "paper" formal a esa divertida conversación cada vez me gustaba más, también calculaba las posibles repercusiones negativas de publicar lo que tenía en mente en el blog y la posible pérdida -que no se produjo- de reputación digital.

Hasta el día 25 de diciembre no tomé la decisión de publicarlo, y aquí empieza la historia de la historia.

Ese día una buena amiga mía, la Dra. Pallarès, estaba de guardia; ella estaba triste y no estaba de buen humor, así que le comenté si quería que la recogiese a la salida del hospital para acompañarla a su casa, con el ánimo de hablar con ella y animarla; ella accedió, aunque me advirtió que no sería una buena compañía. Debo decir que ella es una persona encantadora, así que muy mal debía estar para hacer semejante advertencia.

Podría haber escrito la inocentada cualquier otro día, pues tenía tiempo hasta el día 27 a las 23:59 -en la más pura tradición procrastinadora-; sin embargo escribí el post durante la tarde del día 25 porque quería que ella lo leyese, quería arrancarle, si no una carcajada, al menos, como mínimo, una sonrisa. 

Acabé de escribir el post con el tiempo justo de copiarlo en un Google Docs, para que ella pudiera leerlo desde mi terminal Android; realmente estaba triste y seria: no se rió, pero sí hubo una sonrisa fugaz. Me dejó preocupado... muy preocupado.

Cuando volví a mi casa, recibí un mensaje de Serafín, pidiéndome que escribiese algún texto para el blog de "Mírame...", y tenía que ser algo para antes del día de fin de año; francamente, no tenía ni idea de qué podía aportar a la iniciativa, así que en algún momento estuve tentado de declinar la petición.

Pero no podía dejar de pensar en la Dra. Pallarès. Me fui a dormir y aquella noche soñé con ella. 

Era un sueño en el que había una doctora triste, en Urgencias, y que atendía a un niño que se llamaba Gabriel...

Por la mañana del 26 de diciembre transcribía el sueño que, con algunos retoques clínicos aportados por Olga Navarro -y su voz-, se convertía en "Un cuento de Navidad", que fue publicado el 30 de diciembre.

Podría explicar más historias de la historia, pero prefiero dejarlo aquí.

Tan sólo una pregunta...

Contadme, ¿cuáles son vuestras historias de la historia?