jueves, 21 de julio de 2011

Un equipo de atención primaria.

Como algunos ya sabéis, este es un momento de cambios profundos tanto a nivel personal como a nivel profesional.

Tan profundos son que he cambiado El Vendrell por Barcelona como lugar de residencia, y que por tanto, esto ha significado que he tenido que darme de alta en el padrón, modificar documentos identificativos y... de Equipo de Atención Primaria.

Para los que no conozcan el modelo sanitario catalán, decirles que en El Vendrell los servicios de AP son prestados por la Xarxa Santa Tecla, mientras que en el área donde vivo actualmente en Barcelona, el servicio de AP está prestado por el Institut Català de la Salut.

Mi primera sorpresa fue que cuando acudí al centro con el documento acreditativo de empadronamiento para darme de alta, automáticamente me citaron para una entrevista con la enfermera que me habían asignado para explicarme el funcionamiento del centro e historiarme.

Cuando acudí al centro, en la sala de espera, me encontré con unos carteles muy curiosos en los que se leía "Facturar és cosa de tots" (facturar es cosa de todos), en las que se alertaba de que las pruebas biomédicas de terceros, o que no fueran a cargo del SNS, o bien informes y certificados se tenían que cobrar.

Al entrar en la consulta, la enfermera me pidió datos sobre mi estado de salud, antecedentes personales y familiares, alergias, intervenciones quirúrgicas, me tomó la tensión, me pidió datos adicionales en función de mi respuestas...

Le dije que me sorprendía que me volviera a pedir mis antecedentes pues estos deberían constar en mi historia clínica de Santa Tecla, y que Santa Tecla como ellos están conectados a la Historia Clínica Compartida de Catalunya.

En ese preciso instante, ella giró la pantalla de su PC para que lo pudiera ver, y entramos juntos en mi HC de la Historia Clínica Compartida.

Sólo constaban algunos documentos (urgencias, laboratorio, diagnóstico por imagen), ningún antecedente ni alergia, y algún documento concreto, como el informe de una exploración ecográfica abdominal realizada el año pasado, devolvía un error cuando se intentaba acceder a él.

La HCCC funciona por un sistema de índices, en el que cada vez que se genera un acto que se pueda recoger por parte de cualquier centro conectado, se envía el índice a ese dato a un servidor del Departament de Salut. Cuando se realiza la consulta a esa HC, el sistema acude al índice, accede a los sistemas de información de los diferentes proveedores, compone la HC longitudinal y la devuelve al origen de consulta.

Así que fui un buen chico, ayudé a completar los numerosos agujeros detectados en mi información clínica residente en la HCCC y de acuerdo con la información que le facilité, me pidió unas analíticas complementarias, tras consultarlo con mi médico referente.

Me sentí muy bien tratado.

La sorpresa fue cuando miré el reloj.

Desde que entré en consulta hasta que salí habían pasado 30 minutos. 

sábado, 2 de julio de 2011

Métricas.

Cuando era un niño, recuerdo que acompañaba a menudo a mi madre al colmado a comprar, y oía cómo pedía una libra de jamón dulce; cuando en la escuela llegó el momento de aprender las unidades de medida, la libra no estaba dentro de las unidades que me tocó aprender, y mi madre me explicó que una libra equivalía a 400 gramos.

Años más tarde, al escribir un cuento como regalo para una buena amiga mía, necesité de nuevo acudir a una unidad de medida, en este caso de longitud, que estuviera vigente en el siglo X, con lo cual tuve que buscar información sobre unidades de medida históricas.

La verdad es que me gustaría ahondar con algunos conceptos sobre métricas. 

Para que una métrica sea válida tiene que estar basada en un elemento patrón reconocido como tal de la manera más amplia posible. Me cuesta usar la palabra unánimemente, que quizás sería la más adecuada en este caso, pero no siempre existe la amplia base de consenso necesaria para que una métrica sea considerada válida.

Las métricas, como decíamos, deben estar basadas en elementos patrón, que deben estar claramente definidos; así pues un metro se podría definir como "la diezmillonésima parte de la distancia que separa el polo de la línea del ecuador terrestre" o como "la distancia que recorre la luz en el vacío durante un intervalo de 1/299792458 de segundo".

En las métricas que usamos en nuestro sector también existen estos patrones, que también tienen definiciones, aunque también es cierto que necesitan de una definición más específica de la que hemos visto en el párrafo anterior.

Así pues, cuando hablamos de estancia hospitalaria, la definición comúnmente aceptada es "una estancia equivale al día en que un paciente está ingresado en un hospital, y que efectúa una pernocta y consume una comida principal, entendida como una comida o una cena". Así pues una pernocta en un servicio de urgencias con consumo de desayuno y alta no sería una estancia, y si lo sería un ingreso por la tarde, cena y pernocta.

Para definir estas métricas o indicadores se usan comúnmente unas fichas, donde deben constar obligatoriamente:

  • la definición.
  • la fórmula de cálculo.
  • la ventana de extracción, es decir, periodicidad de la misma.
  • las bases de datos y tablas origen de cálculo del indicador.
  • el responsable del cálculo, departamento y persona.
  • el responsable de la definición, departamento y persona.
  • la vigencia.  
La definición de la vigencia no es baladí, pues la fórmula de cálculo de los indicadores sanitarios puede variar con el tiempo, e incluso debemos poder identificar cuándo un indicador se empezó a calcular, y cuándo dejó de ser vigente.

También es cierto que la posibilidad de que un indicador tenga una fórmula de cálculo diferente con el tiempo nos dificulta asimismo el benchmarking propio con respecto a ejercicios pasados; por otro lado, si queremos compararnos con otros centros debemos asegurar de que los indicadores tengan fichas de indicador lo más parecidas posibles: un cálculo que tenga en cuenta otros parámetros dificultará sobre manera la comparación, obligando a dar cuenta de las diferencias o sencillamente eliminando dicho indicador del benchmark.

Es muy importante la salvaguarda de las fichas de las definiciones de los indicadores en sus sucesivas revisiones, sólo así se podrán documentar los cambios y las diferencias con respecto a los resultados en ejercicios sucesivos.

Que no os pase como les pasó a los técnicos de la NASA, que al ir a leer las cintas de las misiones Viking, descubrieron que no podían leerlas: tuvieron que llamar a un técnico jubilado de dicha misión, y el problema es que esas cintas se leían al revés

No se conservó ninguno de los lectores originales ni tampoco la documentación técnica descriptiva.