lunes, 26 de noviembre de 2007

Recetas electrónicas en Catalunya y Andalucía

Hola,

hoy me he desayunado con la noticia aparecida en "El Periódico de Catalunya" en la que se menciona que en Andalucía hace el 80% de la prescripción en formato electrónico, mientras que en Catalunya el porcentaje es del 0,1%.

Si queréis leer el artículo, la URL es http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=461842&idseccio_PK=1021&h=

En el artículo, entre otras cosas dice "La incorporación de nuevos usuarios catalanes a este sistema de dispensación --unas 200 personas al día-- es inusualmente pausada, una lentitud que resulta sorprendente ya que se trata de manejar redes informáticas."

Para mí no es una sorpresa.

En Andalucía, desde hace años han creado el tejido tecnológico y cultural, de la mano de la administración autonómica, para poder llegar a estas cifras.

En general, y con excepciones, (pues quizás no llueve nunca a gusto de todos) en cuanto a tecnologías de la información se ha hecho una gestión eficaz y desde mi punto de vista, es una de las comunidades punteras de España.

¿Qué pasa, pues, en Catalunya?

De entrada, el entorno sanitario es diferente, pues mientras en Andalucía existe un único proveedor público, en Catalunya el proveedor subcontrata a empresas públicas, a otras sin ànimo de lucro, a cooperativas de profesionales y a empresas privadas.

Desde luego, y durante años, ha habido un déficit de infraestructuras sanitarias evidente, pues el Departamento (consejería) de Sanitat (ahora Salut) se comportaba como una mutualidad más, como si fuera, por poner un ejemplo y sin ánimo publicitario Adeslas.

¿Qué significa esto? Que al pagar por facturación, ajustando precios, y dejando la financiación de las infraestructuras en manos de los proveedores, ha habido un empobrecimiento general de las mismas.

Actualmente parece que se han dado cuenta del error y se está ejecutando tanto obra pública como adquisición de aparataje, para acabar con la precariedad.

Aún así y todo, las cifras son sonrojantes.

jueves, 22 de noviembre de 2007

A vueltas con el tratamiento de datos personales: otra vez en UK

Hola,

supongo que ya habéis visto o leído la noticia sobre la pérdida de dos discos duros (fuentes españolas), 2 CD (fuentes inglesas, que añaden se enviaban por correo postal) con los datos identificativos y fiscales de 25 millones de ciudadanos...

El hecho que haya pasado es muy grave, y que haya trascendido es peor, pues el gran público desconfiará cada vez más (y con razón) del registro de información en sistemas informáticos.

Creo que entre todos los involucrados y sobre todo, nosotros, que tratamos quizás la infomación con mayor grado de confidencialidad, debemos reflexionar y buscar conjuntamente procedimientos que puedan asegurar razonablemente el grado de confidencialidad de los datos de los cuales, en algunos casos, estamos identificados como responsables.

No creo que baste con decir "a mi no me puede pasar", debemos hacer el ejercicio de no dar por supuesto nada, cualquier detalle (agujero de seguridad) puede que nos haga hacer pasar el peor rato de nuestras vidas...

Hasta luego.

Calculando indicadores...

Hola,

es probable que en el ejercicio de nuestras funciones nos pidan en algún momento el cálculo de un indicador...

En este preciso instante se abre un mundo nuevo para nosotros.

Como en cualquier otra actividad, lo primero es entender el fin, en qué debe estar basado y la fórmula de cálculo.

Normalmente un indicador lo es por el hecho de que nos da una medida de algo, lo que equivale a que para cada caso debe haber el equivalente funcional de una escala de medida o un "algo" (algunas veces etéreo) que nos permite comparar y da sentido al mismo.

También es cierto que hay veces que podemos pensar (y nos pueden pedir) indicadores que no tienen sentido.

Un ejemplo claro sería un indicador cuyo cálculo en tres periodos sucesivos nos diera un resultado equivalente al 100%; en el cuarto debiéramos valorar seriamente el sustituirlo por algún otro, que pueda darnos un resultado suficientemente significativo como para pensar en acciones de mejora...

Y, por supuesto, debemos asegurar siempre la calidad del dato.

Si no podemos asegurar la calidad del dato, desde luego el indicador o indicadores resultantes no serán de calidad.

Esto es especialmente notorio en organizaciones en las cuales no hay implementada una cultura de registro.

Para ello, desde luego, hay soluciones varias, que pueden pasar desde el conocer los procesos críticos de la organización hasta la redacción de manuales de procedimiento para los diferentes actores del registro en el sistema de información.

Nos encontraremos también, como no, que se nos pide información que está registrada en fuentes de datos variopintas como pueden ser hojas de cálculo o documentos de texto.

Si analizamos el porqué de este registro en soportes "no reglados", nos encontraremos con varias situaciones:

  • porque nuestro HIS no permite o no está parametrizado el registro de estos datos.
  • porque nuestro HIS permite dicho registro, pero no lo sabe quien registra.
  • porque nuestro HIS permite dicho registro, pero no sabemos o no podemos explotarlo a nuestra conveniencia.

Pueden haber tantas acciones correctoras como creamos conveniente...


Seguiremos...

Cambios...

Hola,

hace un tiempo que no salía nada en mi blog... y es porque he entrado en una dinámica de cambios, que me permiten, sin lugar a dudas, que hay un antes y un después claramente marcados en mi vida profesional.

He cambiado de trabajo.

La verdad es que me siento realizado, pues ha habido muchos más cambios, quizás insignificantes, pero que en conjunto para mi representan, casi casi, "mi reinvención" como profesional.

Los cambios, en general, son buenos.

Permiten que te des cuenta de tu grado de capacidad de adaptación.

Desde luego, no todo el mundo se puede permitir el lujo de realizar un cambio drástico como el que yo he experimentado sin perder poder adquisitivo de un modo más o menos significativo.

Pero hay veces, en que llegas a una encrucijada, en la que debes elegir entre el camino ya conocido, que muchas veces te impide crecer como persona, y el camino desconocido, el cual lleva una serie de riesgos asociados, entre ellos, y no es baladí, el riesgo al fracaso.

Ahí es quizás el momento mas crítico, y debes disponer del apoyo de tu entorno más inmediato para tomar la decisión correcta.

Al final, la decisión la tomas tu solo.

En este caso, en el mío, creo que sería aplicable el poema de Kavafis "Viaje a Itaca", pues para mí, como para Ulises, el viaje en sí no es lo importante, sino que lo importante es la experiencia y vivencias adquiridas...

A un mes vista de mi incorporación en mi nuevo destino, veo que la decisión ha sido la correcta.

Ahora, ya más estabilizado, seguiré escribiendo sobre sistemas de información sanitarios.

Hasta pronto,

Maimónides.